En suma, con cifras encima de la mesa, no cabe más que darle un “me gusta” a una política que ha trascendido gobiernos y ha impactado en la vida cotidiana.
Este sector es parte de la historia porteña, la cual se ha forjado entre el mar y la tierra y con el esfuerzo de muchas personas.
Son fundamentales en este mundo que desde hace mucho tiempo dejó atrás las lógicas análogas pasando a las digitales. Por ello la atención en salud para el Biobío debe estar lo más vigente posible.
Bien vale apelar a la conciencia de que estos espacios son de todos y hay que cuidarlos.
El problema urgente, dado el escenario de emergencias que se aproximan, podría proyectarse por la inminente llegada de los incendios forestales.
La entidad no se cierra a aumentar esa oferta, siempre que se trate de un turismo responsable, que preserve las características del destino. Algo que suena lógico.