Quienes han participado en estas iniciativas coinciden en que la pérdida de mascotas se convirtió en una de las consecuencias menos visibles de la catástrofe.
El llamado principal es al resto de la ciudadanía, a entender que se debe actuar con cierta responsabilidad mínima en espacios donde habitan pares.
Refleja el aire de solemnidad que debe haber en estos hitos, lo que también está derechamente relacionado con el ejercicio del poder.