Jefes comunales aseguran que se trata de una herramienta eficaz para enfrentar los problemas de delincuencia en Biobío y en el país.
Los negocios de calzado de la ciudad han tenido que pasar por modificaciones que los llevan a cambiar la forma en que adquieren sus artículos de venta. Del producto nacional tuvieron que pasar a la distribución de zapatos fabricados en el extranjero.