El problema del brain rot es que el acceso a material de baja calidad consume valiosas horas de tiempo y además, afecta el estado mental o intelectual de las personas, siendo aún más grave en niñas, niños y jóvenes en etapa de formación.
El Ministerio de Salud comenzó una serie de fiscalizaciones que en el caso del Biobío, hasta ahora, concluyó con el retiro de productos desde dos locales.