El nieto es, nada más y nada menos, que el defensor regional del Bío Bío, Osvaldo Pizarro Quezada, quien, junto con ostentar este alto cargo, demuestra un muy buen humor. Pese a ser un gran lector en su infancia de Condorito y Coné, ignoró por muchos años la historia de su abuelo, pero hoy le interesa hacer pública la versión de Washington Quezada sobre esta anécdota que ya es parte del folclor nacional.