Se recomienda realizar un autoexamen de mamas una vez al mes, siempre en la misma fecha, buscando detectar algunos signos que nos podrían alertar, como la retracción del pezón, el engrosamiento cutáneo, asimetría de las mamas, drenaje desde el pezón o palpación de nódulos. Si notas alguno de estos cambios, debes buscar asistencia médica.