Nos enfrentamos al problema y la necesidad de garantizar el agua para todas y todos, pero lo podemos transformar en una gran oportunidad si logramos que los diferentes actores que intervienen en la toma de decisiones trabajen conjuntamente, y que en este desafío sean acompañados por la academia, las organizaciones funcionales y territoriales, y, por supuesto, por las representaciones de todos los procesos productivos involucrados. Después de todo, necesitamos avanzar como país, pero también como sociedad.
Y mientras los demagogos van y vienen aquí en la Tierra, en la profundidad del espacio estos asteroides seguirán parsimoniosamente en sus órbitas por millones de años, indiferentes a las tragedias sembradas por las promesas utópicas del populismo. ¡Evita-las, ché!
Estamos viviendo una crisis humana, donde las bases de nuestro sistema democrático se encuentran en riesgo. No podemos dejar que las acciones violentas sean más fuertes que los sentimientos de paz, seguridad y bienestar social.