La iniciativa de norma popular presentada por las Universidades de la Red G9 consiguió más de 15 mil apoyos y será analizada por la Convención Constitucional.
Aunque la contaminación por estos elementos ha sido reconocida como uno de los principales desafíos a los que se enfrenta el ser humano en la actualidad, su uso está tan extendido y la presión económica es tan fuerte que una solución centrada en prohibirlos completamente no es viable.
El éxito de los mecanismos de participación popular será esencial para enfrentar los obstáculos que se presenten, acercando el proceso constituyente a las personas más allá de la consigna y el titular, y reforzando su legitimidad de cara al plebiscito de salida.
El juego es un derecho, por lo que debemos repensar su concepto y aceptar que las nuevas generaciones son nativos digitales y requieren el uso de tecnología en el día a día. Es mejor enseñar que todo tiene su tiempo, y los videojuegos, no son la excepción.