El desafío de la paridad de género tiene muchas aristas y, por lo tanto, variadas posibilidades para tomar acciones concretas.
El trabajo por una nueva cultura que le de valor al agua en su amplia dimensión, fundamental una educación en los distintos niveles que incluya y ponga en el centro al agua.
Quienes tuvieron la oportunidad de conocer a Emilio Duhart Harosteguy manifiestan que tenía una “voluntad disruptiva” desde muy joven, como una especie de presagio de lo que lograría años después a través de su obra arquitectónica.
En el actual escenario que vivimos, cobran gran importancia las iniciativas que se orienten a generar procesos formativos para que las personas protejan su salud y tomen las medidas de autocuidado que favorezca la salud personal y de las demás personas.