Andreas Reisenegger comentó la baja presupuestaria del sector.
La pérdida de una figura significativa para un niño, por abandono o fallecimiento, constituye una causa frecuente de deserción escolar; situación que conduce a crear vínculos en calle con aristas delictivas y de consumo de drogas o alcohol. En estos casos, el retomar los estudios con apoyo socioeducativo es un valioso factor que facilita el cambio.
A partir del próximo año, se llevarán a cabo programas que buscan mejorar la calidad de vida de estos grupos objetivos. Dentro de ellas, viviendas dignas para los adultos y residencias familiares en barrios consolidados para los menores.