Las señales del potencial de ferrocarriles como elemento de transporte de primera prioridad son analizadas de modo coyuntural y presente, una valoración simplemente contable, sin visión de la realidad de las urbes en los próximos decenios.
Se trata de una iniciativa voluntaria y que trabaja directamente con la Superintendencia del Medio Ambiente.
Proceso se logró tras un acuerdo judicial entre las partes. El hecho ha sido valorado por autoridades políticas y judiciales.