El gremio asegura que la medida permitiría abaratar hasta en un 10% unidades habitacionales.
La propuesta impulsada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Biobío para modificar el tratamiento tributario de las viviendas industrializadas comienza a tomar terreno en el debate político.
Luego de que el gremio planteara al Ministerio de Vivienda y Urbanismo la necesidad de eliminar parcialmente el IVA que hoy grava los insumos utilizados en este tipo de construcciones, parlamentarios de la Región del Biobío manifestaron una amplia disposición a discutir la iniciativa en el Congreso.
La propuesta fue presentada por el presidente de la CChC Concepción, Jorge Coloma, durante la inauguración de la FINCO 2026, instancia que también aprovechó para insistir ante el Ministerio de Vivienda en la necesidad de impulsar políticas públicas que permitan dinamizar un sector que aún enfrenta las consecuencias de la desaceleración económica y del complejo escenario inmobiliario registrado durante los últimos años.
El dirigente explicó que actualmente las empresas deben asumir el pago íntegro del IVA asociado a los insumos industrializados, situación que, a juicio del gremio, termina encareciendo las viviendas y limita el uso de un sistema constructivo que permitiría responder con mayor rapidez al déficit habitacional.
“Lo que nosotros queremos es eximir de ese IVA, por lo menos en la mano de obra y los gastos generales, para que puedan bajar esos insumos y para que las empresas puedan utilizar la vivienda industrializada en estos programas”, sostuvo Coloma.
El representante regional de la Cámara explicó que, de concretarse una modificación tributaria, el valor final de este tipo de viviendas podría disminuir cerca de un 10%, facilitando su masificación y transformándolas en una alternativa más competitiva para los programas habitacionales que impulsa el Estado.
Según detalló, la iniciativa también posee un fuerte componente regional. Esto porque la industrialización en madera, desarrollada conjuntamente con la Corporación Chilena de la Madera (Corma), permitiría fortalecer tanto la construcción como la cadena productiva forestal y manufacturera del Biobío, generando un efecto multiplicador sobre el empleo y la actividad económica.
Coloma indicó además que la propuesta ya fue presentada al ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, y forma parte de un trabajo conjunto entre la CChC, Corma y Corfo para impulsar políticas públicas orientadas a modernizar la construcción habitacional.
Pero las solicitudes del gremio no se limitan únicamente a la modificación tributaria. El dirigente valoró el incremento anunciado por el Gobierno en los cupos del subsidio DS01 para viviendas de hasta 4.000 UF, beneficio dirigido principalmente a familias de ingresos medios, y volvió a insistir en la necesidad de extender el subsidio a la tasa de interés para créditos hipotecarios.
“Para nosotros el subsidio a la tasa ha sido un subsidio que nos ayudó casi en un 15% en las ventas el año pasado. Lo que quisiéramos nosotros es que este subsidio a la tasa se renovara para 100 mil unidades más”, manifestó.
Las propuestas comenzaron rápidamente a generar reacciones entre los diputados que representan a la Región del Biobío, donde existe consenso respecto de la necesidad de enfrentar el déficit habitacional, aunque con distintos matices sobre la forma en que deben implementarse los incentivos.
Uno de los respaldos más categóricos provino del diputado del Partido de la Gente, Patricio Briones, quien aseguró que apoyará una eventual iniciativa legal destinada a otorgar un tratamiento tributario distinto para la vivienda industrializada.
“Voy a respaldar este tipo de iniciativa, entendiendo que el Ejecutivo tiene todas las facultades para mitigar IVA o generar las condiciones para impulsar este tipo de industria que va a reactivar justamente uno de los ejes fundamentales del desarrollo de un país, que es la construcción”, afirmó.
El parlamentario sostuvo que este tipo de soluciones constructivas no solo presentan ventajas ambientales, sino que además permiten disminuir considerablemente los tiempos de ejecución de los proyectos habitacionales, lo que podría transformarse en una respuesta concreta para miles de familias que esperan acceder a una vivienda.
Briones agregó que incluso sería positivo avanzar hacia un beneficio permanente si los resultados son favorables, señalando que el Congreso debe respaldar este tipo de iniciativas siempre que el Ejecutivo actúe con rapidez y entregue una respuesta seria frente a las necesidades del sector.
Respecto del subsidio a la tasa hipotecaria, el legislador también expresó su respaldo a extender el beneficio, indicando que los resultados obtenidos durante el último año demuestran que se trata de una herramienta efectiva para dinamizar el mercado inmobiliario.

Isidoro Valenzuela.
“Respecto a la extensión del subsidio a la tasa de interés para los créditos hipotecarios, tengan la seguridad que son iniciativas que deberían ser permanentes. Se generaron beneficios que creo superaron el 15% en la venta de parte de las inmobiliarias, lo que reactiva un gremio que es fundamental”, sostuvo.
Desde una mirada similar, aunque incorporando algunas condiciones para avanzar en una eventual reforma tributaria, el diputado independiente Roberto Arroyo manifestó su disposición a respaldar modificaciones legales siempre que los beneficios lleguen efectivamente a las familias.
“Estoy plenamente disponible para respaldar cambios legales que permitan dar un trato tributario diferenciado a la vivienda industrializada, siempre que exista un mecanismo transparente, focalizado y que el beneficio se traduzca efectivamente en una reducción del costo final para las familias”, afirmó.
El legislador recordó que la industrialización de la construcción puede reducir entre un 30% y un 50% los tiempos de ejecución de las obras, además de incrementar la productividad del sector, transformándose en una herramienta concreta para enfrentar el déficit habitacional que afecta particularmente al Biobío.
Arroyo sostuvo que el país ya no puede seguir enfrentando una crisis estructural utilizando únicamente mecanismos tradicionales.
“No podemos seguir abordando un problema estructural con soluciones tradicionales que no están dando abasto. Si queremos construir más viviendas, más rápido y a menor costo, debemos atrevernos a modernizar la normativa y generar incentivos adecuados”, enfatizó.
La disposición a discutir modificaciones tributarias también fue compartida por la diputada independiente-UDI Marlene Pérez, quien sostuvo que el acceso a la vivienda se ha transformado en uno de los principales desafíos para las familias de la Región del Biobío, especialmente en un escenario económico que, a su juicio, ha mostrado escaso dinamismo durante los últimos años.
“Hoy el acceso a la vivienda se ha vuelto especialmente difícil para muchas familias, en un contexto de estancamiento económico en la Región en los últimos años. Por eso, es necesario avanzar con decisión en instrumentos que permitan revertir esa realidad”, señaló.
La parlamentaria manifestó que tanto la eventual exención parcial del IVA para viviendas industrializadas como la extensión del subsidio a la tasa de interés constituyen herramientas que merecen ser impulsadas, siempre que el foco permanezca puesto en facilitar el acceso a la vivienda y en asegurar un uso eficiente de los recursos públicos.
“Estoy de acuerdo con avanzar en ambas medidas, con foco en su impacto real en el acceso a la vivienda. En vivienda industrializada, un ajuste o exención parcial de IVA, bien focalizado, puede reducir costos, acelerar la construcción y aumentar la oferta, lo que es clave frente al déficit habitacional en regiones como el Biobío”, sostuvo.
Una posición igualmente favorable, aunque incorporando mayores exigencias de fiscalización, expresó el diputado por el Distrito 20, Álvaro Ortiz, quien sostuvo que la magnitud del déficit habitacional obliga a evaluar todas las alternativas disponibles para incrementar la construcción de viviendas.
“Tenemos una crisis habitacional profunda en la Región del Biobío y no podemos cerrarnos a ninguna herramienta que acelere la construcción. La vivienda industrializada es más rápida, genera empleo local en nuestra industria maderera y es una gran opción”, afirmó.
Ortiz explicó que está dispuesto a respaldar incentivos tributarios, incluyendo una exención parcial del IVA, aunque estableciendo una condición que considera fundamental para evitar distorsiones en el mercado.
“Estoy dispuesto a evaluar y respaldar incentivos tributarios como la exención parcial del IVA, pero con una condición intransable: rigurosa fiscalización. Este alivio estatal debe traducirse en una rebaja real en el precio final para las familias de clase media y comités habitacionales, y no quedarse retenido como un mayor margen de ganancia para las grandes empresas constructoras. El beneficio debe ir directo al bolsillo de la gente”, sostuvo.
El legislador agregó que la discusión no debe centrarse únicamente en apoyar al sector inmobiliario, sino principalmente en entregar soluciones concretas a las familias que hoy enfrentan dificultades para acceder a un crédito hipotecario debido al alto costo de los dividendos.
El diputado Patricio Pinilla también manifestó una evaluación favorable respecto de la propuesta impulsada por la Cámara Chilena de la Construcción Biobío, señalando que la magnitud del déficit habitacional obliga a analizar todas las alternativas disponibles para disminuir los costos de construcción y ampliar la oferta habitacional.
“Hoy Chile enfrenta un déficit habitacional importante y necesitamos evaluar todas las herramientas que permitan construir más viviendas y reducir sus costos, especialmente para las familias de clase media y sectores vulnerables”, afirmó.
El parlamentario indicó que la vivienda industrializada puede transformarse en una alternativa eficiente, siempre que mantenga adecuados estándares de calidad y efectivamente permita reducir los costos de construcción.
“Si la vivienda industrializada demuestra ser una alternativa eficiente, con buenos estándares de calidad y menores costos, estamos disponibles para discutir modificaciones tributarias que incentiven su desarrollo. Eso sí, cualquier beneficio debe estar orientado a que el ahorro llegue efectivamente a las familias y no se transforme únicamente en una ventaja para las empresas”, agregó.
Respecto del subsidio a la tasa hipotecaria, Pinilla coincidió con el resto de los legisladores en que la política ha mostrado resultados positivos y merece ser evaluada para una eventual extensión.