Política

Más de un año de interés: los entretelones de la llegada de Aceros AZA para reactivar Huachipato

La infraestructura de la planta ubicada en Talcahuano fue un factor clave para que la empresa de acero verde pusiera sus ojos en la usina.

Por: Anibal Torres Durán 06 de Junio 2026
Fotografía: Carolina Echagüe M.

Tras negociaciones y hermetismo, Grupo CAP y Aceros AZA alcanzaron un acuerdo para combinar sus negocios siderúrgicos, integrando activos estratégicos de Huachipato con el modelo industrial y plantas productivas de AZA.

Así, la operación dará origen a una compañía dedicada a la producción de acero verde en la planta de Talcahuano, en la que ambas empresas participarán como accionistas.

A diferencia del proceso tradicional, basado en la transformación de mineral de hierro mediante la tecnología de los altos hornos, la nueva compañía utilizará chatarra ferrosa como materia prima y hornos eléctricos para su procesamiento. Este modelo de economía circular, según indicaron en CAP, permite fabricar acero con una de las menores huellas de carbono a nivel mundial.

Más de un año de negociaciones

Si bien la negociación se confirmó a inicios de junio de 2026, el interés de Aceros AZA en los activos siderúrgicos de Huachipato partió hace bastante tiempo. 

Fuentes cercanas a la operación financiera entre los dos capitales nacionales señalaron a Diario Concepción que, a poco del cese de operaciones en la usina local, la empresa de acero verde había visto interés en la infraestructura ubicada en Talcahuano.

Aquello también estuvo marcado por visitas de representantes de Aceros AZA en medio del inicio de las negociaciones.

El objetivo de AZA era expandirse. Fuentes de la propia firma afirman que el modelo de negocio del acero verde es eficiente y aquello ha traído, por varios años, balances positivos. En esa línea, para la empresa no era opción desarrollar una acería desde cero, ya que el proceso podía tomar más de 10 años, y es ahí cuando pusieron sus ojos en la planta de Talcahuano, identificando en la usina “capacidades instaladas que se podían aprovechar”, señalaron a Diario Concepción.

Para la empresa era clave recuperar el potencial siderúrgico instalado en Huachipato y que se encontraba en desuso desde 2024. En ese marco, también se suma el consolidar la firma como la siderúrgica más importante del país y desarrollar un área que, por muchos, se considera como estratégica.

“Qué mejor que hacerlo en el Biobío, que es por excelencia la zona siderúrgica del país”, manifestaron fuentes cercanas a la operación.

No obstante, hay un punto más que claro dentro de la firma de acero verde y es que la totalidad de la operación y el desarrollo de los activos siderúrgicos de la usina estará a cargo de Aceros AZA, mientras que CAP sólo pasa a ser un accionista minoritario.

Aunque buscan mantener la esencia de lo que ha sido Huachipato desde su fundación y su arraigo con la ciudad-puerto, el acuerdo entre AZA y CAP trae un gran cambio para el modelo productivo que históricamente marcó a la acería huachipatina. Y es que el modelo de funcionamiento de la usina antes era, principalmente, dependiente de mineral y coque, mientras que el de AZA está enfocado en chatarra y energía renovable.

Este último punto, señalan desde la firma, traerá un positivo impacto ambiental en la zona y en la producción siderúrgica, ya que, mientras Huachipato producía por cada tonelada de acero casi 2 toneladas de CO2, AZA en su planta en Santiago genera por una tonelada de acero un total de 0,3 toneladas de CO2.

Puesta en marcha

Si bien ya se firmó la compra de los activos siderúrgicos entre CAP y Aceros AZA, el acuerdo debe ser revisado por la Fiscalía Nacional Económica (FNE) para ver si cumple con las condiciones regulatorias. 

Sobre los plazos, fuentes en AZA esperan que lo ideal es poner a andar el proceso en 2028 con el funcionamiento del laminador. Aquella etapa, de acuerdo a lo recopilado por Diario Concepción, generará alrededor de 240 puestos de trabajo directos e indirectos.

El siguiente paso para AZA es la construcción de la acería eléctrica en Huachipato —que se espera concretar en un plazo de entre 5 y 7 años con una inversión de US$ 250 millones—, y que va a estar sujeta a cómo evolucione el escenario económico de la propia empresa, la Región del Biobío y el país. La fase de construcción de la nueva acería eléctrica requerirá cerca de 800 a 1.000 trabajadores, mientras que su operación generaría cerca de 300 puestos permanentes.

En ese último punto, fuentes desde la firma que adquirió parte de Huachipato afirman que será un proceso paulatino para que sea “financieramente responsable” y apuntan a que “hay mucho conocimiento en la zona que se espera que se pueda recuperar”.

La meta es clara en AZA y es que desde Biobío salga acero verde para Chile y para exportar.

Consultadas por Diario Concepción, fuentes cercanas a la operación entre los capitales señalaron que el Plan de Fortalecimiento Industrial no tuvo ningún tipo de papel en el acuerdo y que todo partió a raíz del propio interés de Aceros AZA de querer expandirse y contar con una plataforma industrial fuerte.

Trabajadores

Álvaro Riquelme, presidente del Sindicato N°1 de Huachipato, consultado por las negociaciones señaló que “algo se sabía” previo a la confirmación de las negociaciones ante la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). 

“Habíamos visto pasar algunas señales de que esto ya estaba en conversación, de que se estaban pidiendo algunos datos que son importantes para quién está interesado. Entonces, tuvimos ciertas nociones de que esto estaba pasando”, detalló el dirigente sindical. 

El acuerdo

La transacción considera una reorganización societaria previa para separar los activos que formarán parte de la empresa combinada. Estos incluyen la acería, dos laminadores y 91 hectáreas, equivalentes a cerca del 20% de las 443 hectáreas del complejo de Huachipato.

La transacción alcanza una valorización total de US$484 millones. Como parte del acuerdo, CAP recibirá una contraprestación de US$130 millones, compuesta por un 15% de la propiedad de la empresa combinada —avaluada en US$62,5 millones—, además de US$25 millones en efectivo y un pago contingente de US$42,5 millones adicionales, sujeto al inicio de operación de uno de los laminadores existentes en Huachipato y a la construcción y puesta en marcha de la nueva acería eléctrica.

Gerencias

Las gerencias de ambas partes celebraron la concreción del acuerdo, relevando el aprovechamiento de la infraestructura y el capital humano de Huachipato.

“Este acuerdo une las capacidades de ambas compañías; la experiencia en el proceso productivo de AZA y la infraestructura estratégica disponible en Huachipato, lo que nos permite potenciar una actividad importante para el país, proyectándola para el futuro con un modelo sostenible y con los desafíos en materia de descarbonización”, dijo sobre el acuerdo el gerente general del Grupo CAP, Nicolás Burr. 

Por su parte, el gerente general de AZA, Hermann von Mühlenbrock, manifestó que “Huachipato tiene grandes potenciales, sumados a las capacidades, conocimiento y modelos de trabajo que tiene AZA, nos permitirá construir un polo de desarrollo en el Biobío donde se produzca un acero verde y sostenible”.

Además, el gerente general de AZA complementó que “Chile necesita esta industria local y podemos competir con cualquier acero que llegue desde cualquier parte del mundo”.

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