Proyecto de Ley analizado en el Congreso busca ampliar y precisar la definición de "daño" en la legislación actual.
En tramitación se encuentra la iniciativa que propone actualizar el marco legal para proteger de mejor manera los espacios públicos y mejorar la convivencia entre las personas, poniendo el foco en conductas que hoy generan deterioro y afectan la vida cotidiana.
El eje del proyecto es ampliar y precisar la definición de “daño” en la legislación vigente. Con esto, se busca incluir acciones que hasta ahora quedan en zonas grises, como rayados o intervenciones no autorizadas en infraestructura pública y privada. La intención es que estas conductas puedan ser perseguidas con mayor claridad, evitando interpretaciones dispares y facilitando su sanción.
La propuesta también aborda directamente las llamadas incivilidades, incorporando medidas frente a prácticas como el abandono de basura en la vía pública y la generación de ruidos molestos. Aunque no siempre constituyen delitos graves, estas acciones impactan de forma sostenida en la percepción de seguridad y en la calidad de vida de las comunidades, por lo que el proyecto plantea enfrentarlas con herramientas más específicas.
Otro punto relevante es la protección de infraestructura considerada esencial para el funcionamiento social, como recintos de salud, establecimientos educacionales y servicios básicos. La iniciativa busca resguardar estos espacios frente a actos que dificulten su operación o afecten su integridad, entendiéndolos como pilares del entorno comunitario.
En conjunto, el proyecto apunta a fortalecer las normas existentes, combinando una mayor protección de bienes públicos y privados con sanciones más claras frente a conductas que deterioran el espacio común. La propuesta se enmarca en la necesidad de recuperar entornos urbanos y garantizar su uso en condiciones de respeto, orden y seguridad para la ciudadanía.
Desde el Senado, las opiniones sobre el proyecto vinieron de representantes del Biobío. Por un lado, Enrique van Rysselberghe (UDI) y, por el otro, Gastón Saavedra (PS).
“Considero que el proyecto recientemente presentado busca solucionar un problema que es muy demandado por las personas, como es el garantizar el buen estado de los espacios públicos utilizados por la comunidad. En ese contexto, estimo que en su discusión en la comisión de seguridad del Senado se debieran estudiar algunas medidas que faciliten su correcta fiscalización, ya sea por medio de nuevas atribuciones a los municipios o las policías”, comentó el senador de la UDI.
“Con todo, espero que este proyecto avance rápidamente en el Congreso de manera que se pueda corregir este grave problema que afecta al espacio público de todo nuestro país”, finalizó van Rysselberghe.
Desde la otra vereda, Gastón Saavedra opinó positivamente respecto al proyecto.
En ese contexto, el senador del Partido Socialista afirmó que “los espacios públicos debemos cuidarlos. Son parte de la estrategia de seguridad de carácter situacional. Por tanto, tienen que mantenerse en condiciones. Y es, por tanto, dable pensar que debe haber una ley que respalde las gestiones municipales para que esto se mantenga y sean parte del uso social y del encuentro, además, de las familias en los diferentes lugares que se dan, que son concebidos como espacio público para, reitero, el desarrollo cultural, el desarrollo social, en suma, para que la sociedad en los barrios tengan esos espacios de encuentro”.