Política

¿De dónde viene y adónde va el intendente Giacaman?

El arribo del ex seremi de Desarrollo Social a la intendencia marca un nuevo triunfo para la senadora Van Rysselberghe en Bío Bío. Sin embargo, el riesgo es alto si lo que buscan en su sector es que se posicione para competir por la elección a gobernador en 2020: sólo tiene seis meses para lograrlo.

Por: Francisco Bañados | 16 de Abril 2019
Fotografía: Raphael Sierra P.

Para quienes siguen de cerca el área chica de la política regional, el que Sergio Giacaman (39)  hubiera sido designado intendente de la Región del Bío Bío no fue una sorpresa. Si su nombre sonó fuerte como carta posible para asumir el puesto el 11 de marzo de 2018, promovido por  la senadora UDI Jacqueline van Rysselberghe cuando aún se le consideraba cercano a Evópoli, su destino pareció sellado en julio del año pasado, cuando finalmente firmó como militante gremialista, un gesto que le allanó el camino, tanto a él como a su promotora, para concretar su llegada a la testera regional.

Giacaman y JVR se conocieron bien durante el primer Gobierno de Sebastián Piñera, cuando a ella le correspondió asumir como intendenta, y a él como seremi de Desarrollo Social. Cuentan cercanos que el ingeniero fue muy leal y apoyador en los momentos más difíciles para la entonces autoridad regional, en especial tras presentarle su renuncia al Presidente, ante la amenaza de una acusación constitucional en su contra.

Van Rysselberghe no olvidó ese gesto, y de ahí que lo promoviera como carta a la intendencia, cuando aún ni siquiera militaba en la UDI y parecía ideológicamente más cercano a Felipe Kast.

La salida de Ulloa marcó un triunfo importante para  ella en La Moneda. Y no por el hecho en sí mismo, sino porque implicó un triunfo sobre sus detractores del gremialismo en la Región, los diputados Iván Norambuena y Sergio Bobadilla, quienes antes apoyaron a Javier Macaya para disputarle, sin éxito, la presidencia del partido. Claro está, no solo no pudieron mantener a Ulloa en el cargo, sino que tampoco  lograron instalar a una carta de su sector en la intendencia.

Si bien hoy JVR aparece como la principal ganadora del gallito político con sus rivales internos en Bío Bío, su apuesta por Giacaman está aún en pañales, pues la meta principal es ganar la primera elección de gobernador regional en 2020.

En ese sentido, el tiempo será el primer rival del ingeniero comercial, pues tiene poco más de seis meses para posicionarse como una carta competitiva. Ello porque si decide postular, la ley le obliga a presentar  su renuncia en octubre de este año.

Es por ello que fuentes gremialistas aseguraban a este medio durante el fin de semana que Flor Weisse, la presidenta del Core y representante de Arauco, cercana al diputado Norambuena, había ganado indirectamente con la designación de Giacaman. Ello, porque le permitiría centrar sus esfuerzos como candidata a gobernadora.

Una hipótesis que fue descartada por fuentes del equipo de JVR. Y es que la senadora no estaría dispuesta a cederle la Región y su maquinaria electoral a una carta opositora interna, a menos que ella se alzara de aquí  a esa fecha como una favorita en las encuestas, en cuyo caso contaría con el apoyo irrestricto de La Moneda. Sin embargo, apuntan que eso hasta ahora no ha pasado, que no es conocida fuera de Arauco y que su nombre no pesa en Concepción.

Lo que está en juego

Por ello es casi seguro que la senadora juegue una mano un tanto riesgosa -dado el escaso tiempo disponible- apostando por Giacaman.  A su favor pesa, además de los lazos de confianza que han construido, que su nombre ya es conocido en Concepción, un aspecto electoral que para los Van Rysselberghe siempre ha sido importante.

Giacaman tendrá el desafío de tender puentes con las empresas, gremios y universidades, en un estilo dialogante muy similar al que impuso entre 2014-2018 el ex intendente DC Rodrigo Díaz, y muy distante al de Jorge Ulloa, lo que por su naturaleza no debiera costarle mucho.

Pero en caso de que no lograra ese rápido posicionamiento, en el comando barajan otras opciones, como el ex alcalde Patricio Kuhn, o incluso Emilio Armstrong, quien de momento figura como la mejor carta para disputarle el municipio a Álvaro Ortiz. Pero claro, eso, de momento, solo es un plan B, y más cerca de la fecha se tomarán las decisiones importantes.

Quien sí parece haber ganado ventaja con el actual escenario es Rodrigo Díaz, que si bien aún no se ha pronunciado como candidato a gobernador regional, suena como la opción más fuerte de la oposición. Giacaman tendrá que moverse rápido y sin errores si  quiere posicionarse en el rango de atributos que comparte con el ex intendente. Una tarea que en velocidad no se vislumbra fácil, con el “fuego amigo” y los roces internos que se generaron en esta pasada, como lo han evidenciado Norambuena y Bobadilla.

Los dados están echados en una carrera en la que no sólo está en juego la elección de gobernador, sino también algunos municipios, como los de Concepción y Talcahuano.

Etiquetas