Opinión

Invisibles no, ciudadanos sí: el valor de organizarse en la vejez

Por: Diario Concepción 10 de Junio 2026
Fotografía: Cedida

Arturo Espinoza Brower
Presidente ARCAM Biobío

Durante demasiado tiempo, la sociedad ha mirado a las personas mayores desde una perspectiva equivocada. Se nos suele presentar como receptores de ayuda, beneficiarios de programas o simples espectadores de las decisiones que otros toman. Sin embargo, quienes hemos construido familias, levantado comunidades, trabajado durante décadas y contribuido al desarrollo de nuestro país sabemos que la realidad es muy distinta.

Las personas mayores no somos una carga ni una estadística. Somos ciudadanos.

Y precisamente porque somos ciudadanos, tenemos derechos que deben ser respetados y defendidos. Entre ellos, el derecho a recibir información clara, a acceder a servicios dignos, a no ser víctimas de abusos comerciales y a participar activamente en las decisiones que afectan nuestra calidad de vida.

Fue esa convicción la que dio origen a la Asociación Regional de Consumidores Adultos Mayores (ARCAM). Nacimos porque entendimos que muchas de las dificultades que enfrentan las personas mayores —desde contratos incomprensibles hasta fraudes, endeudamiento, exclusión digital o malas prácticas comerciales— no podían seguir abordándose desde la resignación o el aislamiento. Era necesario organizarnos.

A lo largo de estos años hemos comprobado una verdad fundamental: cuando las personas mayores se organizan, dejan de ser invisibles.

Lo hemos visto en nuestras escuelas de formación para consumidores, donde cientos de adultos mayores han adquirido herramientas para comprender mejor sus derechos, proteger sus recursos y desenvolverse con mayor seguridad en un mundo cada vez más digitalizado. Lo hemos visto en las charlas desarrolladas en distintas comunas de la región, donde hombres y mujeres descubren que no están solos frente a los problemas de consumo. Y lo hemos visto cada vez que una persona mayor decide reclamar, exigir explicaciones o defender aquello que legítimamente le corresponde.
La organización genera conocimiento, pero también genera dignidad.

Por eso valoramos profundamente los espacios de colaboración que hemos construido con instituciones públicas, universidades y organismos de protección al consumidor. No buscamos privilegios ni trato preferencial. Buscamos algo mucho más simple y mucho más importante: igualdad de condiciones para ejercer nuestros derechos.

La Región del Biobío está envejeciendo. Chile también. Este fenómeno representa uno de los mayores desafíos sociales de nuestro tiempo, pero también una enorme oportunidad para construir una sociedad más justa, inclusiva y respetuosa de la experiencia acumulada de sus ciudadanos mayores.

El envejecimiento no marca el final de la participación social. Por el contrario, puede ser una etapa de enorme contribución comunitaria, liderazgo y compromiso cívico.
Desde ARCAM seguiremos trabajando para que la voz de las personas mayores sea escuchada donde corresponde: en los espacios de decisión, en las políticas públicas y en los debates sobre consumo y ciudadanía.

Porque la dignidad no se entrega como un favor. La dignidad se ejerce.

Y cuando las personas mayores nos organizamos, nuestra voz no solo se escucha más fuerte: se vuelve imposible de ignorar.

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