Pablo Joubert
Operations manager de Eldar Group Chile
Chile ha experimentado un avance notable en su sistema de pagos electrónicos con tarjetas. Primero, con el paso desde un esquema, donde un solo actor propiedad de varios bancos tradicionales, al denominado Modelo de Cuatro Partes y luego la entrada en vigencia de la Ley Fintec.
El resultado está a la vista, ya que ahora son casi una decena de nuevos adquirentes habilitados para competir con el actor que monopolizó el procesamiento de pagos con tarjetas durante 30 años, dando mayor capacidad de elección a los comercios al momento de contratar al que le ofrezca las mejores condiciones tanto en términos de costos, como tecnológicos.
Es cosa de mirar cafeterías, servicentros, tiendas de conveniencia, panaderías, entre otros locales con POS (las denominadas maquinitas) de colores celeste, rojo, azul, plateado, negro, según el adquirente que se los provee, ya sea bancario o no.
Todo esto, en línea con las preferencias de pagos de los chilenos por la tarjeta de débito, las cuales actualmente representan más del 35% de las ventas presenciales, superando de manera significativa al efectivo, cuyo retroceso ha sido continuo, mientras que si consideramos también a las tarjetas de crédito y prepago, las billeteras digitales representaron el 12% de los pagos físicos.
Entonces, ¿podríamos afirmar que el mercado local de medios de pago con tarjetas está a la altura de países desarrollados? Todavía no, ya que todavía los comercios carecen de soluciones ante la posibilidad de que el sistema provisto por su adquirente sufra una caída y por un período de largas horas pierdan millones en ventas al verse limitados sólo a recibir efectivo.
Para tener un sistema de pagos realmente robusto, el comercio presencial debe contar con la mismas opciones del e-commerce. Por ejemplo, para pagar en cualquier sitio online en Chile, nos encontramos con un abanico de alternativas, como una billetera digital determinada, un botón de pago bancario o Fintech específico, según la preferencia del usuario, etc. Si se cae uno, otro está disponible.