Territorialmente, los desafíos no terminan en el sur de Chile, ya que debemos considerar el potencial de la carga desde Argentina, donde la multimodalidad constituye una oportunidad en la cadena logística.
Alejandro Tudela
Presidente Puertos de Talcahuano
Necesitamos que el ferrocarril y el camión sigan complementándose, por tres factores. Primero, la eficiencia en el uso del espacio por parte del ferrocarril, cuando comparamos iguales volúmenes de carga a transportar. Esto lleva aparejado un segundo factor: el menor impacto ambiental del modo ferroviario. Un tercer elemento es la resiliencia del sistema logístico portuario ante contingencias, cuando apostamos a la integración.
En 2025, la empresa estatal Puertos de Talcahuano trabajó en una serie de iniciativas para promover al modo ferroviario. Una de ellas fue un convenio de colaboración con EFE Trenes de Chile y su filial EFE Sur, orientado a potenciar el transporte ferroviario de carga desde y hacia el puerto de San Vicente.
Este convenio es relevante considerando que el concesionario San Vicente Terminal Internacional (SVTI) ha aumentado significativamente el volumen de carga movilizada en los últimos dos años, anotando un incremento de 37% en 2025. A ello se suma que ya se inició el proceso de licitación del recinto para el periodo 2030-2060, proyecto en el cual el ferrocarril tendrá un papel clave.
Para avanzar en la promoción de un modo más seguro, Puertos de Talcahuano habilitó barreras automáticas en tres de los cuatro cruces ferroviarios existentes entre la estación Arenal y el puerto de San Vicente, esperando que el cuarto comience a operar en el primer semestre. A estas acciones se suma la campaña “Enriélate con la seguridad”, gestionada por la empresa estatal junto a las mesas técnicas Ferroviaria y Vial de la Comunidad Logística (Comlog).
Por último, el piloto de transporte ferroviario de salmón congelado en contenedores, realizado a fines de julio entre Frutillar y el puerto de San Vicente, confirma que el tren puede cumplir un papel estratégico en la intermodalidad y multimodalidad de la red de comercio exterior.
Territorialmente, los desafíos no terminan en el sur de Chile, ya que debemos considerar el potencial de la carga desde Argentina, donde la multimodalidad constituye una oportunidad en la cadena logística. Lo importante es planificar e invertir, pensando en la integración del ferrocarril y el camión.