Opinión

Sinfonía polonesa: ¿Dónde se escucha?

Por: Diario Concepción | 09 de Agosto 2019
Fotografía: Diario Concepción

PROF. SERGIO SEPÚLVEDA SEPÚLVEDA
Programa de Estudios Europeos
Universidad de Concepción

En estos días se conmemoran 75 años del levantamiento de Varsovia, hito que marcó a Polonia en su destino, al ser frustrado ese intento de liberación por parte de los alemanes. A los pocos meses cambiaban los ocupantes, pasando el control a los soviéticos. Este proceso la alejaría de sus nexos forjados con Occidente desde su resurgimiento como República en 1919 por su militancia obligada con Moscú y el bloque comunista en la Guerra Fría.

Debemos recordar que antes de 1939, las relaciones de Polonia con el Este y el Oeste fueron siempre pendulares, y ello se debió a razones históricas que la hacían valer como el bastión occidental en el mundo oriental recordando su catolicismo y a Jean Sobieski, el salvador de Occidente frente a los turcos en las puertas de Viena en 1688. A los polacos, Occidente les agradeció impávida con los repartos frente a los vecinos. Sin embargo, hubo desarrollo del nacionalismo y rescatamos a F. Chopin al inmortalizar la grandeza de su nación en “La Polonesa” que se materializa con la independencia en 1919 y con su destino, privilegiando mirar al Oeste hasta 1939.

La década de 1980 fue de inflexión con Juan Pablo II y Lech Waleza que miraron las libertades de Occidente contra el General Jaruzelsky que se mantuvo leal a Moscú; para finalmente, zafarse del socialismo real.

Ya en Democracia, los polacos se preguntan a donde van. Si bien es el sexto país en tamaño dentro de la UE, su peso no lo vale por cuanto las disyuntivas son grandes: ve con entusiasmo las inversiones y los fondos provenientes de Occidente pero por otro lado el sistema político tiene los patrones de conducta del Este, sustentados en el autoritarismo en nombre del Nacionalismo Católico del partido gobernante Ley y Justicia (PiS).

Este partido finalmente está perdiendo sintonía con los polacos, que se manifiestan abiertamente europeos y rechazan la restricción de libertades, pero están contra el apoyo a los refugiados. Además la preocupación interna son las elecciones del 2020 y ello evidencia la constante histórica que los polacos sufren: son europeos, pero distantes de los patrones del Este o el Oeste según los contextos, y en este caso vemos que lo es del Oeste con su apertura e integración.

Esto nos lleva a dejar abierta la pregunta: ¿dónde vas Polonia?

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