Opinión

En búsqueda de un Unicornio

América Latina ha sido testigo del nacimiento de sólo ocho Start Up mil millonarias, ninguna de ellas en Chile.

Por: Diario Concepción | 08 de Agosto 2019
Fotografía: Cedida

Richard J. Vargas
Consultor de Negocios y Emprendedor
Universidad Central de Venezuela
richardjosevargas@gmail.com

Aunque se intente catalogar a la empresa chilena Crystal Lagoons como un Unicornio, para los puristas y entendidos en la materia no lo es; se trata más bien de un desarrollo empresarial vinculado a los bienes raíces, pues su fuerte está en crear lagunas artificiales para importantes complejos urbanísticos, recreacionales y espacios públicos, lo que ha materializado con enorme éxito en casi 300 proyectos sembrados a lo largo y ancho de todo el mundo.

No obstante, hay mucho del modelo empresarial físico en esta corporación, lo cual la separa de las firmas apoyadas fundamentalmente en la irrupción tecnológica y que hacen vida primordialmente en el mundo digital. De las que no tenemos dudas que se agrupan en el renglón de las Start Up que han llegado a ser empresas valoradas en más de mil millones de dólares por estas tierras son: B2W (Brasil), Mercadolibre (Argentina), Totvs (Brasil), Despegar.com (Argentina), Kio Networks (México), Globant (Argentina), OLX (Argentina) y Softtek (México).

Ahora bien, ¿por qué se evidencia tanta desigualdad y concentración en esta estadística de nacimientos si los ecosistemas de apoyo al emprendimiento en América Latina, mecanismos más, mecanismos menos, son básicamente similares, reactivos e insuficientes?

He aquí una posible pista extraída del mundo de la cultura: en una reunión de académicos y consultores en la que tuve la suerte de asistir hace unos veinte años, recuerdo que uno de los participantes de origen chileno, pero con residencia en Venezuela, decía con cierta envidia que en Francia fue testigo de una conducta nacional que consistía en apoyar solemnemente a personas, incluso medianamente talentosas y creativas, para que pudieran abrirse camino en el competitivo mundo de las artes plásticas.

Sucede que Francia tomaba muy en serio los esfuerzos de muchos e indistintos artistas y los apoyaba con tanta credibilidad que lograba exhibirlos y mercadearlos profusamente, dando como resultado que muchos de ellos lograban entrar en un ciclo positivo de mayor exposición- mayor relevancia.

La lógica y metodología por estas latitudes en el tema del apoyo al surgimiento de nuevos negocios en gran parte es copiada desarticuladamente del modelo anglosajón y, consiste básicamente en ofrecer cofinanciamiento y capacidades gerenciales a los emprendedores, sin darle también prioridad a la exposición y apoyo mercadotécnico gubernamental o mixto; sumado a que estas instancias, conocidas como ecosistemas, muchas veces no están bien sincronizadas y tienden rápidamente a academizarse y a hacerse retóricas, alejándose paulatinamente de las realidades dinámicas del entorno.

En buena parte el ejemplo francés al que apelamos arriba se explica porque muchos de los que trabajan directa o indirectamente en esta gestión de apoyo a los artistas son precisamente artistas en ejercicio, mismos que entonces conocen de primera mano los aciertos y los sinsabores de vivir de ese oficio. El ánimo y el conocimiento colectivo emprendedor son algunas de las claves para que estas políticas públicas tengan éxito, estos equipos burocráticos y de alianzas público-privadas deben contar con más empresarios activos en sus filas, que dediquen parte de su tiempo a esta tarea nacional de construir el know how colectivo específico que requiere el dinamismo emprendedor; es necesario además provocar la fluidez y la movilidad en la tríada academia-negocios-ecosistema, pues de esos personajes al fin y al cabo depende también el resultado: a mayor concentración y movilidad habrá más resultados palpables.

Existe un valor constructivo y una enseñanza gigantesca en el intento y en el fracaso, sin embargo, nuestras jóvenes sociedades sólo resaltan y le dan tribuna al que lo logró, dejando de un lado a los miles que pueden estar en el camino, aunque no en el momento, eludiendo la realidad inequívoca de que ninguna empresa humana nace ganadora, primero evidencia sus grandes tropiezos y sus rasgos particulares de desarrollo. La política público-privada en este sentido debe impulsar entonces con clara fuerza motivadora y con todas las herramientas creativas posibles a decenas de miles de emprendedores, pues de esas filas saldrán los nuevos Unicornios, reiterando que no sólo se trata de aportar recursos y técnicas administrativas (pues a veces eso es lo secundario) sino que se debe garantizar una gama más amplia e ingeniosa de incentivos y estrategias que configuren un clima de credibilidad y optimismo empresarial, toda vez que, como dijo el legendario Henry Ford: “Si crees que puedes, tienes razón, si crees que no puedes, también la tienes”. Esta firme creencia emprendedora que lleva implícito el norte de llegar a las grandes ligas de los negocios, es una co-creación y una responsabilidad compartida.

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