Opinión

Pensar sobre temas espinosos

Por: En el Tintero | 05 de Febrero 2019

Definitivamente, por mucho que la ciencia avanza a pasos agigantados y con velocidades jamás vistas, queda un montón de cosas por comprender. Es una primera consideración para los enfermos de soberbia. Mientras más se sabe, más se ignora, incluso se puede hacer una analogía para facilitar esta concepción, basta con imaginar que todo lo uno sabe, en un momento dado, es como una pelota de basquetbol, para los efectos de lo que continua puede ser una pelota de cualquier diámetro, dependiendo de lo cada quien considere el volumen de su conocimiento.

Hecho lo anterior, es decir imaginar esa pelota que contiene todo lo que sabemos, se puede proponer que el mundo de lo que ignoramos se encuentra en la parte exterior de la pelota, de tal manera que mientras más sepamos, mientras mayor es la superficie de la pelota, más puntos de contacto tenemos con lo que ignoramos, el infinito mundo de lo por conocer, receta infalible para llamar a la cordura los convencidos que se las saben todas.

Para peor, como no estamos jamás contentos con lo que tenemos, empezamos a plantearnos asuntos imposibles, como tratar de comprender el tamaño de nuestro universo en expansión, hasta un Infinito, vaya uno saber dónde, el origen de la vida, el minuto del big bang y otros temas indigeribles para el ciudadano común, mutatis mutandis, igual que los bizantinos, discutiendo sobre el sexo de los ángeles, o si las mujeres tiene alma, o si la tienen, pero más pequeña, o mayor. A partir de cuántos granos de arroz se puede hablar de un montón de arroz.

Todas cuestiones que bien podrían servir para matar el tiempo de aquellos que tienen tiempo para perder.

PROCOPIO

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