Opinión

Ideas para dejar respirar a la ciudad

Por: En el Tintero | 30 de Noviembre 2018

Cuando los penquistas u otros habitantes de ciudades chilenas grandes y pequeñas van rumbo al trabajo, no hay tiempo para mirar el paisaje, apenas para no tropezar con la grieta de turno de la acera, o no ser atropellado por alguno de los vehículos que salen de cualquier parte. Lo que la madre naturaleza tiene para mostrar no suele apreciarse, a menos que lo que muestre sea una ventolera de terror, o un diluvio digno de tiempos bíblicos.

El problema es que la naturaleza ha sido desplazada por el crecimiento de las ciudades y sus usuales despropósitos, situación que corazones bondadosos han tratado de compensar creando áreas verdes – mientras más verdes mejor- para devolvernos lo que en el fondo de la conciencia intuimos como injustamente escamoteado.

La Organización Mundial de la Salud ha recomendado una cuota de 9 metros cuadrados por habitante, lejos de la realidad nacional que muestra, en promedio, paupérrimos 4.1 metros y, para peor, metros mal repartidos, de modo que algunos sectores tienen bastante y otros, los más, bien poco y malo.

Para cómo está el escenario, cualquier terreno mermado a las construcciones de viviendas, aunque sean éstas apiladas, es una oportunidad perdida y el derecho de los árboles y el césped para situarse en estos rentables espacios puede ser visto como un despilfarro imperdonable.

Afortunadamente, la gente ha descubierto que respirar es un ejercicio altamente deseable y que los espacios de árboles y césped se prestan para este saludable ejercicio. Aun así, no hay que bajar la guardia, hay gente por allí lista para echar abajo un árbol al menor descuido.

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