Opinión

Quemando un enjambre de abejas

Por: Procopio | 12 de Octubre 2018

No se trata de abejas asesinas o de algún otro bicho que tuvo la mala idea de migrar a este país famoso, entre otras cosas, por su notable escasez de insectos y reptiles venosos. Se trata de las abejas de nosotros, de esas que hacen miel y trabajan sin descanso de flor en flor sacando materia prima. No confundir, aquella que pertenece al género Apis de himenópteros ápidos que incluye las abejas productoras de miel, para dejar las cosas en su debido lugar.

No por nada Napoleón, al momento de coronarse Emperador, en el bordado de su manto de gala reemplaza la flor de lis de la realeza, por la abeja, símbolo del trabajo y laboriosidad, siluetas que de lejos se parecen, por lo cual, para algunos, el detalle pasa inadvertido en los retratos de David.

Ajeno a tales elucubraciones, ignorante de la importancia de la abeja para la ecología y sin mayor dilación, un funcionario municipal chileno llegó con un aerosol que, finalmente, usó como un soplete, para quemar un enjambre completo.

A título de explicación, se informa que la acción fue debida a la solicitud de una vecina que tenía esta emergencia con las abejas, ya que ponían en riesgo a la comunidad, porque por ahí hay un gran flujo de escolares, una queja que fue atendida sin otras precauciones, total quemar con soplete es fácil y expedito, y no se informa de funcionarios que se hayan jugado la vida en tan enérgico procedimiento, así como tampoco se informó de la cantidad de personas y escolares atacados con ferocidad por tan temibles y despiadados insectos.

Tanto los vecinos como una enfurecida comunidad de las redes, se hicieron rápidamente presentes para expresar su desagrado. Es raro que todavía haya gente que no entiende que la salud de la naturaleza tiene emisarios y la abeja es uno de ellos, aprender a respetarla es una deuda vieja.

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