Opinión

Gatos rompiendo paz con los ratones

Partido de básquetbol entre Fernández Vial y D. Concepción revivió los viejos fantasmas de una rivalidad mal entendida por unos pocos. Por delincuentes que empañan lo bueno que hacen muchos hinchas de verdad.

Por: Paulo Inostroza | 13 de Agosto 2018
Fotografía: Captura de video

Tornería y Felipe Sáez jugándose un taca taca en la Comunidad del Contenido hace casi un mes. Dando una señal clara: en la cancha quiero que pierdas siempre. Afuera, tenemos que juntarnos porque nos necesitamos. Porque el fútbol local se cae hace rato y necesita tanto a Vial como a Deportes Concepción. Porque perfectamente alguien con camiseta lila puede echar la talla con otro de aurinegro y eso no lo hace menos hincha. Porque hoy se hacen festivales donde Quique Neira toca después de un grupo punk y todos se respetan. Aunque no te guste el otro.

Y es una vergüenza que cada vez que juegan un clásico haya que armar todo un circuito para atrapar al que anda con la bomba en la cartera. Porque hay algunos que no entienden que cuando lanzan una piedra a la cancha o rompen un vidrio con la camiseta del club puesta, lo único que hacen es perjudicar a esa institución que supuestamente tanto aman. Hacen que el nombre del “Conce” o del “Vial” salga en las páginas policiales cuando todos los que sí trabajan se han esforzado años porque aparezcan en el diario dando buenas noticias. Deportivas y sociales.

Las revanchas y amenazas de Facebook que se conversen o arreglen en otro lado. La delincuencia hay que dejarla fuera del deporte. Porque lilas y aurinegros se han preocupado de devolver la familia, los niños y los más viejitos a la cancha o el gimnasio. Con acciones como las del otro día en el básquetbol vuelven a meterles el miedo a la cabeza. Alejan a la poca gente que todavía se entusiasma por ir a ver básquetbol que no es LNB y fútbol que no es de Primera.

¿Había poca seguridad? Seguro que sí. Pero es triste que tenga que haberla, como si se tratara de animales, de gatos y ratones que se persiguen solo por verse. Que no entienden que ayudándose entre ellos y estrechando lazos con Naval y Lota es donde se hacen más fuertes frente al verdadero enemigo, que hace rato no es su propio par. Es la gente ladrona y malintencionada que administra el fútbol y a muchos clubes. Esa que a ambos los dejó en la calle.

Ahora está ese miedo en el aire. ¿Y si hay una carrera y se topan los corredores de ambas ramas? ¿Y si vuelven a pillarse en básquetbol? ¿Se puede armar un amistoso en Collao, como tanta gente pide hace años? Y siempre son dos o tres que se arrancan con los palos, porque el hincha de verdad no es así. Está trabajando en Nonguén, lo hemos visto limpiar la piscina de Manquimávida. Ojalá vuelvan esas señales, por el club que usted dice que ama. ¿O no sabe que los inversionistas también están tomando nota?

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