Opinión

La dura realidad

Por: Diario Concepción | 03 de Agosto 2018
Fotografía: Diario Concepción

JORGE CONDEZA NEUBER
@jorgecondezan

Las expectativas son realmente difíciles de manejar. Piñera vendió al electorado un proyecto que básicamente replicaba lo realizado en su gobierno anterior y agregó promesas de mejoras usando de telón de fondo la mala gestión económica y financiera del Gobierno de Bachelet 2.0 (el primero fue bastante bueno en ese aspecto).

¿Dónde estaba el foco del tema? En la economía, en la eficiencia del gasto, en la gestión profesional de los recursos; en aspectos donde la gente puede ver resultados algo más palpables que los asuntos denominados “políticos”.

Pero para que las expectativas vayan de la mano con la realidad hay que tener un proyecto muy bien planificado, un equipo que se conozca de memoria, y mucha, pero mucha suerte, porque como ocurre siempre, las cuentas de ahorro se agotan muy rápido, y las encuestas, ahora en tiempo real, generan esos cambios que hacen pasar del amor al odio en un tiempo muy corto.

Bachelet 2.0 sufrió básicamente lo mismo. Un primer gobierno con precios de cobre altos y gasto contenido llevó a grandes ahorros, fondos soberanos para estabilización económica y de pensiones, etc., navegando con soltura la crisis subprime. Y la gente votó la segunda vez con esa expectativa.

Pero para Piñera la “realidad” fue el mes de julio. Declaraciones de ministros en áreas sensibles muestran a un equipo que no habla entre sí, que no tiene coordinación y que no responde a un plan de manejo de expectativas. Que Varela mande a hacer bingos y confunda su rol público con asistencialismo, o las declaraciones de Valente, estilo asesor financiero, coincidiendo penosamente con la rebaja de clasificación de Moody´s y la pelea de Larraín con las agencias buscando al culpable del deterioro fiscal, muestran que la expectativa de un equipo eficiente y solucionador de problemas, no está operando.

Los últimos datos: el desempleo en 7,2% , la nula creación de empleo en los últimos 3 meses, el cierre de algunas empresas emblemáticas, la baja del precio del Cobre asociado a la guerra comercial entre USA vs China  y la débil recaudación de impuestos a la renta del primer semestre le agregan ese componente extra que claramente nadie había puesto en algún escenario.

Es pronto para concluir, pero la realidad actual (que claramente debería revertirse debido al alto crecimiento estimado) puede desdibujar el ánimo que se traía y cambiar las expectativas que se tenía, porque estas juegan un rol muy importante para ganar elecciones, pero hay que administrarlas correctamente mientras se gobierna.

Es muy importante que a los gobiernos les vaya bien y es el momento de mostrar seguridad y no nerviosismo y para eso Piñera debe instalar algunos triunfos y administrar como corresponde las expectativas que se tenía de su gobierno, incluyendo los cambios en los equipos.

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