Opinión

Respetar la más elemental proxemia

Por: Procopio | 03 de Junio 2018

Va a estar muy de moda, así que la lectura de este comentario es altamente recomendable, no se aceptan reclamos posteriores por falta de información, es un término empleado por el antropólogo Edward T. Hall en 1963 para describir las distancias medibles entre las personas mientras éstas interactúan entre sí.

El término proxemia se refiere al empleo y a la percepción que el ser humano hace de su espacio físico, de su intimidad personal, con el importante resguardo que siendo el estudio norteamericano las distancias a las que se alude son para esa cultura y pueden tener variaciones por diferentes estándares de espacio interpersonal en otras latitudes. En las culturas latinas, por ejemplo, esas distancias relativas son más pequeñas y en las culturas nórdicas es lo contrario, también pueden depender de la situación social, el sexo y la preferencia individual.

Hall indica tres distancias, la personal que se da entre 46 y 120 centímetros, empleada en la oficina, reuniones, conversaciones amistosas o de trabajo, es decir a la distancia de un brazo. La distancia social: se da entre 120 y 360 centímetros, es la distancia que nos separa de los extraños, se utiliza con las personas con quienes no tenemos ninguna relación amistosa, puede ser la dependienta de un comercio, el albañil, los proveedores, como ejemplo. La distancia pública: se da a más de 360 centímetros, es la distancia idónea para dirigirse a un grupo de personas y se emplea en las conferencias o charlas y, finalmente, la distancia íntima: la distancia entre 15 y 45 centímetros, que es la más protegida por cada persona, para aceptar esa cercanía debe haber mucha confianza y en algunos casos unión emocional o afectiva. Invadirla puede ser acoso, así que a respetar las debidas distancias.

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