Opinión

Manual básico para ser ciudadano

Por: Procopio | 04 de Mayo 2018

Ser ciudadano parece ser una cosa obvia, como si darse cuenta que uno anda por allí, mayor de edad, sabiendo leer y escribir, fuera suficiente.  Reside en esa falacia el epicentro de las dificultades y los malentendidos, porque para ser ciudadano es indispensable tener una bien formada escala de valores, un tema que se presta para toda suerte de improvisaciones y que, sin embargo, comprende algunos aspectos muy acotados, que bien vale la pena recordar.

El primero es Respeto, que es aceptar y comprender tal y como son los demás, su forma de pensar, aunque sea diferente. El respeto es un valor fundamental en la vida de cada persona y sin ella es imposible una buena convivencia, y comunicación y confianza en la sociedad.

Otro valor, un tanto declinante, es la  Responsabilidad, es decir el compromiso son las propias decisiones y con las consecuencias que estas pueden generarle tanto a la persona en sí como a quienes lo rodean, se agrega un tercero, cuya relevancia es ocioso enfatizar y muchas veces claramente ausente, la Honestidad, el comportarse y expresarse con coherencia y sinceridad y de acuerdo con los valores de verdad y justicia.

Como una característica de la sociedad chilena, el valor que sigue, es más bien episódico, de fácil olvido; la Solidaridad, del sustantivo latín soliditas, algo físicamente entero, duradero, unido y  fuerte, en el cual  las partes integrantes son de igual naturaleza, como debería suceder en la comunidad humana, que requiere el mutuo apoyo.

Finalmente, como requisito de estabilidad, la Autodeterminación, la posibilidad de ejercer una conducta autónoma que permite a las personas actuar independientemente.

Si de pronto algo no funciona como es debido, habrá que darle una nueva mirada a esta lista de prerrequisitos

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