Editorial

El cuidado de la biomasa en nuestra costa

La ciencia no debe ser vista como un gasto burocrático o un insumo estacional, sino como el pilar estratégico para la resiliencia productiva de la nación.

Por: Editorial Diario Concepción 16 de Octubre 2026
Fotografía: Cedida

La reciente advertencia emitida por el Comité Científico de Pequeños Pelágicos y la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura sobre la drástica caída en la biomasa de sardina y anchoveta en las costas de Chile vuelve a encender las alarmas sobre la extrema fragilidad de nuestro ecosistema marino. El cambio climático, la variabilidad oceanográfica y los embates del fenómeno de El Niño han dejado de ser amenazas abstractas o proyecciones de largo plazo, siendo directamente una realidad palpable.

La disminución de estos ejemplares no es aislada. Como bien lo han advertido los gremios de la pesca artesanal, la anomalía ambiental arrastra consigo a recursos bentónicos, crustáceos y algas, comprometiendo el sustento de miles de familias. Pescadores, armadores y trabajadores de plantas de proceso enfrentan un escenario de profunda incertidumbre laboral. A su vez, la pesca industrial remarca la imperiosa necesidad de contar con datos sólidos y oportunos que permitan sostener el liderazgo del país en pesquerías clave como el jurel.

Frente a esta coyuntura, la respuesta no puede limitarse a la mera reacción administrativa o al dictamen de cuotas restrictivas de último minuto. Si bien la decisión de Subpesca de anunciar medidas en los próximos 30 días bajo un enfoque precautorio es acertada, el problema de fondo exige una transformación estructural.

Esto implica dotar al país de una inversión sostenida e ineludible en ciencia, monitoreo oceanográfico, modelación predictiva y fortalecimiento de las capacidades del IFOP y de las universidades regionales. La ciencia no debe ser vista como un gasto burocrático o un insumo estacional, sino como el pilar estratégico para la resiliencia productiva de la nación.

Cristian Arancibia, presidente de la Federación Regional de Pescadores Artesanales (Ferepa Biobío), expresó que “cuando tenemos información emanada de la ciencia, específicamente del comité científico, sobre los impactos que está teniendo el fenómeno de El Niño en pequeños pelágicos, principalmente sardina y anchoveta, que han mostrado un notorio decrecimiento en su biomasa en las costas del Biobío, es importante para nosotros determinar elementos necesarios de analizar desde el inicio del anuncio de estas medidas”.

Proteger el mar exige equilibrar con rigor la conservación de los recursos y la sostenibilidad de las comunidades costeras. Enfrentar la incertidumbre del clima con evidencia científica sólida es la única garantía para proteger nuestro patrimonio marino y asegurar el futuro del Biobío y del país.

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