La región necesita inversión, certezas y medidas que permitan recuperar la confianza y dinamizar la creación de empleo.
Este miércoles se conoció una fuerte caída del Imacec, el cual, por quinto mes consecutivo retrocedió y figuró en un 0,9%. A lo anterior, se suma también el aumento en la tasa de desempleo que en Biobío llegó a un 9,8%, rozando los dos dígitos.
Sin duda, se trata de un escenario poco auspicioso, al cual se suma la crisis forestal en la zona, vinculada a los despidos que hemos visto en las últimas semanas.
Bajo ese contexto, la articulación público-privada y de la academia es relevante para revertir una situación que, en todo caso, lleva en declive desde hace años, sobre todo, debido a la falta de crecimiento regional y nacional.
En ese sentido, las declaraciones del biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, y del ministro del Trabajo, Tomás Rau, durante el Erede 2026 Los Ángeles, también apuntaron a la tramitación y aprobación rápida de la Megarreforma, como una vía concreta que espera el Gobierno sirva para revertir la crisis económica que atraviesa el país.
“No podemos perder más tiempo” señaló el ministro Mas.
Recordemos que en Biobío hay expectación, además, porque parte de dichos recursos, vinculados al paquete de medidas económicas presentadas por el Gobierno, está anunciado que irán al proceso de reconstrucción tras la catástrofe por los recientes incendios que vivimos en el Gran Concepción, específicamente en Penco y Concepción.
Por su parte, el ministro Rau detalló la conformación de una Mesa de Trabajo interministerial enfocada en la creación de 5.500 nuevos empleos. “Cada punto de desempleo en el Biobío son 7.700 personas buscando sin éxito trabajo”, dijo Rau en la instancia empresarial.
En suma, la caída de la actividad económica, el aumento del desempleo y la crisis de sectores estratégicos como el forestal no admiten más diagnósticos, ni dilaciones y, en ello, Biobío requiere atención.
La región necesita inversión, certezas y medidas que permitan recuperar la confianza y dinamizar la creación de empleo. Porque, tal como advirtió el ministro Mas, no hay tiempo que perder: detrás de cada punto de desempleo y de cada retroceso económico hay miles de familias que esperan oportunidades y respuestas reales para construir un futuro mejor.
Estamos en un momento crítico y requerimos soluciones prontas para revertir un escenario complejo, donde el sector público y privado deben converger para aliviar el peso.