En el inicio de marzo y con la denominada llegada del llamado “Súper Lunes”, que marca la semana cuando se produce el regreso masivo a clases, queda plasmada siempre la duda de cómo responderá el tránsito en el Gran Concepción.
Si bien es cierto, la apertura del Puente Industrial significó un bálsamo para el flujo vehicular que se mueve entre Lota, Coronel, San Pedro de la Paz y Concepción, en un primer periodo gratuito, la entrada en vigencia del cobro por TAG impactó más de lo esperado en el aumento de flujo vehicular, específicamente en la zona sampedrina.
Por lo anterior, el gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, incluso solicitó que dicho cobro se realizara de manera progresiva, hasta cuando las obras del viaducto estén completamente terminadas, algo que hoy está en desarrollo. Por su parte, Juan Pablo Spoerer, alcalde de SPP, plantea que se obligue a camiones de carga a transitar por el puente.
Desde el Ejecutivo se reconoce que fortalecer el uso del Puente Industrial es una prioridad en el actual escenario. El seremi de Obras Públicas y seremi (s) de Transportes y Telecomunicaciones del Biobío, Hugo Cautivo, sostuvo que “hemos planteado que hay que fortalecer el uso del Puente Industrial”, remarcando que se trata de una infraestructura clave para absorber parte del aumento de flujos que se proyecta en este periodo. Cautivo explicó que aún existen obras en ejecución que inciden en su funcionamiento. “Hay varias obras que todavía están en proceso, entre ellas la generación de los ramales en el sector poniente de la Ruta 160, que van a integrar de mejor forma el Puente Industrial a la ruta”.
La discusión está abierta, pero, sin duda, la decisión, como otras más que se deben adoptar, quedará en manos del próximo Gobierno.
Eso sí, lo que no debe ocurrir es que una infraestructura clave, como es el Puente Industrial, sea subutilizada debido al impacto negativo que genera para la comunidad del Gran Concepción.
No hay que olvidar los grandes dolores de cabeza que miles de familias viven al trasladarse entre comunas al sur del Río Biobío por el colapso vial. Han sido décadas de constante sufrimiento, por el tiempo perdido en los traslados. Justamente esas personas necesitan soluciones que impacten a su calidad de vida y terminar con los tacos es una de ellas.