“Sería una enorme alegría”: extrabajadores de Huachipato y posibilidad de reincorporación en nueva usina
26 de Junio 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
El gerente general de la empresa, Jean Paul Sauré, afirmó que la idea es contar con gente con experiencia para el próximo proyecto de producción."Es una posibilidad real", dijo.
A casi dos años del cierre de las operaciones siderúrgicas de Huachipato, el histórico complejo emplazado en Talcahuano comienza a proyectar una nueva etapa.
La presentación oficial del Plan Maestro Territorial denominado “Huachipato: Territorio de Oportunidades”, impulsado por Grupo CAP y la misma siderúrgica, busca transformar las más de 700 hectáreas del recinto en un polo de desarrollo productivo, logístico, tecnológico y de innovación.
Si bien el proyecto contempla diversas iniciativas destinadas a diversificar la actividad económica del predio, uno de los aspectos que mayor interés ha despertado entre quienes alguna vez trabajaron en la usina tiene relación con la posibilidad de volver a desempeñarse en ella.
La expectativa surgió a partir de las declaraciones formuladas por el gerente general de Huachipato, Jean Paul Sauré, quien abordó directamente la eventual reincorporación de trabajadores que permanecieron en la empresa hasta la suspensión de sus operaciones en 2024.
“Eso es una posibilidad real, tenemos que esperar los tiempos. La planta estará detenida hasta que AZA instale y logre hacer andar nuevamente el proceso de laminación, lo que creemos que será dentro de un año y medio. De ahí, el gran proyecto que va a generar una muy buena cantidad de actividad, de mano de obra especializada y de servicios en general en la zona, es la acería eléctrica, similar a lo que ellos tienen en su planta en Colina”, afirmó el ejecutivo.
Sauré explicó además que buena parte del equipamiento industrial de Huachipato permanece en óptimas condiciones para ser reutilizado en el nuevo proceso productivo, que considera la fabricación de acero verde mediante una acería eléctrica.
“La parte de equipamiento productivo de Huachipato, que se mantiene hasta hoy intacto y que se va a reconvertir en la producción de acero verde, es de excelente calidad. Son inversiones muy bien realizadas, es equipamiento noble; los técnicos, operadores y profesionales que trabajaron en Huachipato hasta su suspensión también son de un excelente nivel y estamos convencidos de que, llegado el momento en que se reactiven las operaciones, AZA va a convocar a estas personas para la operación futura”, sostuvo.
Las palabras del gerente fueron recibidas con atención por quienes integraron la fuerza laboral de la siderúrgica.
La alianza entre Huachipato y Aceros AZA constituye el principal proyecto industrial contemplado dentro del plan de reconversión del predio. La futura operación podría generar entre 300 y 400 empleos permanentes, además de una importante demanda de servicios especializados, empresas contratistas y proveedores locales.
Con miras en la acería eléctrica
Precisamente, ese eventual impacto laboral es el que ha despertado mayor interés entre los antiguos trabajadores y dirigentes sindicales, quienes observan con esperanza el avance de la iniciativa, aunque conscientes de que los plazos dependerán de la implementación de las futuras inversiones y de la puesta en marcha de las nuevas instalaciones.
Fernando Orellana, expresidente del Sindicato N°2 de Huachipato, sostuvo que el proyecto representa una señal positiva para cientos de familias que durante los últimos años han debido enfrentar las consecuencias del cierre de la usina.
Si bien reconoció que el modelo productivo que propone Aceros AZA será distinto al que caracterizó históricamente a Huachipato, indicó que ello no disminuye la importancia que tiene la iniciativa para la región.
“Hay mucha gente calificada y con mucha experiencia; ellos van a recurrir a esos trabajadores”, expresó, agregando que la destreza acumulada por décadas constituye un activo que difícilmente puede ser reemplazado y que muchos de esos especialistas hoy se encuentran desempeñándose fuera de la región o esperando una oportunidad para reincorporarse al sector industrial.
Mirada de extrabajadores de la usina
Entre quienes recibieron con especial emoción las declaraciones del gerente se encuentra Guillermo Jara, quien dedicó prácticamente toda su vida laboral a la siderúrgica. Con casi cuatro décadas de trayectoria en Huachipato, recuerda haber sido testigo del crecimiento de la planta desde distintos procesos industriales.
Ingresó a la empresa el 1 de agosto de 1985 a Laminados Planos en Frío, donde trabajó como operador de púlpito en la línea Zincalum, para posteriormente integrarse a la Maestranza, desempeñándose como ayudante de mecánico de equipos críticos.
Para Jara, la usina representa mucho más que un lugar de trabajo. Allí desarrolló su carrera, formó una familia y construyó gran parte de su proyecto de vida.
“Para mí sería una enorme alegría y un gran orgullo volver a la usina. Trabajé casi 40 años en Huachipato, donde vi crecer la planta. Fui testigo del desarrollo de sus coquerías, laminadores, Acería Conox y Laminados Barras Rectas. Ver todo ese crecimiento fue un orgullo y, al mismo tiempo, me permitió desarrollarme tanto como trabajador como persona”, relató.
El extrabajador recordó además que, gracias a los años desempeñados en la empresa, pudo educar a sus hijos y consolidar la estabilidad de su familia. Actualmente disfruta de su nieto, Matías Antonio, y afirma que gran parte de lo conseguido durante su vida fue posible gracias al trabajo realizado en la siderúrgica.
Otro aspecto que menciona con especial emoción es haber compartido esa etapa con su padre, quien también fue trabajador de Huachipato durante más de cuatro décadas.
“Otro de los grandes orgullos de mi vida fue haber trabajado junto a mi padre, un acerero que dedicó 42 años de su vida a Huachipato. ¿Cómo no voy a sentir orgullo de esta empresa y de la posibilidad de que vuelva a funcionar?”, manifestó.
Respecto de los anuncios realizados por la administración de la compañía, Jara sostiene que las declaraciones del gerente renovaron las expectativas de numerosos extrabajadores.
“Escuchar las palabras del gerente nos llena de esperanza. Para todos los extrabajadores sería una gran noticia poder regresar a la planta. Solo queda esperar ese tan anhelado llamado”, comentó.
Finalmente, resumió el sentimiento que, a su juicio, comparten muchos de quienes alguna vez vistieron el overol de la usina: “Yo seguiré esperando, con la misma ilusión y el mismo orgullo de siempre, la oportunidad de volver a Huachipato”.
Una visión similar manifestó Luis Hernández, quien estuvo 21 años en Huachipato y considera que la reconversión industrial propuesta es técnicamente viable. A su juicio, el hecho de que Aceros AZA se haya adjudicado los laminadores y proyecte la construcción de una acería eléctrica favorece la posibilidad de reactivar las operaciones, ya que al momento del cierre estos equipos permanecían operativos.
“Yo creo que es factible que se pueda llevar a cabo esta reconversión y el reintegro de los extrabajadores del acero”, afirmó.
Hernández señaló que ha mantenido contacto con antiguos compañeros de trabajo y que existe un sentimiento común de optimismo frente a un eventual regreso a la usina. Asimismo, sostuvo que el conocimiento adquirido por los operarios constituye un factor clave para el éxito del proyecto, debido a que las labores de laminación y procesamiento del acero requieren una capacitación altamente especializada que históricamente se desarrolló al interior de la empresa de Talcahuano.