La creación de empleo crece levemente, pero no logra frenar el alza del desempleo.
La tasa de desocupación en la Región del Biobío alcanzó un 9,6% durante el trimestre diciembre 2025 – febrero 2026, según informó la Encuesta Nacional de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
La cifra representa un aumento de 0,6 puntos porcentuales en doce meses, reflejando un escenario laboral que continúa mostrando señales de fragilidad en la zona.
El incremento se explicó principalmente por el crecimiento de la fuerza de trabajo, que aumentó 1,7%, por sobre el alza de las personas ocupadas, que llegó a 1,1%. En paralelo, el número de personas desocupadas registró un incremento de 8,5% en comparación con igual período del año anterior, lo que evidencia mayores dificultades para acceder a empleos en la región.
En cuanto a los indicadores de participación laboral, la tasa de participación se situó en 57,5%, con un alza de 0,7 puntos porcentuales, mientras que la tasa de ocupación alcanzó 51,9%, creciendo 0,2 puntos porcentuales. Asimismo, la población fuera de la fuerza de trabajo mostró una disminución de 0,8% en doce meses.
Al observar las cifras por sexo, la desocupación femenina se ubicó en 10,5%, manteniéndose sin variación respecto del mismo período del año anterior. En contraste, la tasa de desocupación masculina alcanzó 9,0%, registrando un aumento de 1,1 puntos porcentuales.
Pese al alza del desempleo, el número de personas ocupadas mostró un crecimiento de 1,1% en doce meses, impulsado principalmente por el aumento de la ocupación femenina, que registró un alza de 3,8%. Los sectores que más contribuyeron al incremento del empleo fueron las actividades profesionales y la industria manufacturera, mientras que por categoría ocupacional destacaron los trabajadores por cuenta propia y los empleadores.
En paralelo, la informalidad laboral también evidenció un incremento. La tasa de ocupación informal se situó en 26,6%, con un aumento de 0,6 puntos porcentuales en un año. Las personas ocupadas informales crecieron 3,1%, con una mayor incidencia en mujeres y en sectores como la industria manufacturera y actividades de salud.