Por este motivo, los equipos de fiscalización del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) se han desplegado en los diferentes puntos de desembarque de la región del Biobío, que se concentran en los puertos de Talcahuano, Coronel, Lirquén y San Vicente, para realizar los controles y la certificación de las descargas.
Ana María Fernández, directora regional de Sernapesca Biobío, mencionó al respecto que “el aumento de las toneladas por Ley de Fraccionamiento para los recursos sardina común y anchoveta en la región del Biobío tiene efectos muy relevantes en la economía, principalmente para el sector artesanal, al significar un aumento en la actividad productiva y mayores ingresos para pescadoras y pescadores artesanales”.
“Esto fortalece de manera positiva el desarrollo regional, ya que también impulsa el dinamismo de servicios asociados como astilleros, combustible, logística y el comercio local. La pesquería de los pequeños pelágicos, como la sardina común y la anchoveta, es una de las más importantes del país y en Biobío se concentra una parte muy relevante de esta actividad, puesto que la mitad de los desembarques nacionales se hacen en los puertos de la zona”, agregó la autoridad.