Ex defensor de River y Vélez, además de campeón como técnico con Danubio y Peñarol, habló de sus ambiciosos objetivos y valoró el plantel e infraestructura que encontró.
Jugó en Colo Colo el 2003 y dirigió a Calera el 2016, pero no conocía bien Concepción. Leonardo Ramos llegó a la zona y quedó encantado “con tanto verde”, con tener un equipo de básquetbol a mano y, sobre todo, con dirigir a esta UdeC que está quinta en la tabla, a solo 4 puntos del líder Colo Colo.
El ex zaguero de Vélez, Estudiantes y River Plate señaló que “había llegado hace 3 días a Arabia, con valijas que ni siquiera abrí en mi casa y las traje para acá. Me escribió Agus (Lorenzetti) y me decidí rápido. No lo pensé ni dos minutos”.
Comentó que “este es una institución con muchísima proyección y un plantel que mezcla jóvenes con experiencia, todos de muy buen pie. Es un club que quiere progresar y eso es importante. Venir a un equipo que no tenga más ambiciones no me convence”.
“Leo” afirmó que “lo que queremos jugar no difiere mucho de lo que se ha visto, pero sí le podremos cosas que son muy nuestras y eso hará que seamos más fuertes. Jugué no menos de 7 Libertadores y ese es el objetivo que debe tener cualquier institución. Nuestro objetivo es meternos en una Copa. Hay que apuntar a eso”.
De su vuelta a Chile, indicó que “es mi tercera vez en el país y este club se parece mucho a lo que me tocó en Montevideo City Torque, con buenos jugadores e infraestructura y ganas de progresar y crecer”.
De su estilo de juego, precisó que “hace tiempo venimos jugando con línea de 3 o de 5. La última vez que usé 4 atrás fue con Peñarol, pero al final siempre terminábamos con tres defensas. Las formaciones son números y lo que hay que ver es como esos números se transforman en juego. Me gusta la intensidad, la presión”.
De vuelta a la competencia nacional, advirtió que “cuando uno llega a un club te tomas días viendo videos del equipo y veo uno con mucha calidad y jóvenes que quieren aprender. En Chile siempre se ha jugado muy bien. He visto un progreso en cómo se ataca, cómo se sale desde atrás y la forma de presionar. Que la selección no juegue el Mundial no quita que esta sea una de las mejores ligas de Sudamérica. Por eso se me hizo interesante venir”.
Recorrió las instalaciones y se quedó con poca voz después de la práctica. “Me pasa siempre, soy de gritar mucho”. Ilusionado con lo que tiene a mano, sostuvo que “queremos hacer una institución modelo en Chile y el club va por buen camino”.