Diario Concepción Radio UdeC TVU Noticias La Discusión
Deportes

Cómo erradicar de verdad la violencia en el fútbol chileno

Es un tema que cada cierto tiempo adquiere protagonismo. Muchos actores piden cambios, medidas más estrictas, pero no se ataca el problema de fondo. El plan Estadio Seguro, que lleva más de una década, no ha logrado modificar conductas y, sobre todo, sacar de la actividad a quienes se disfrazan de barristas para causar desmanes, en algo que tampoco se ve voluntad real de los clubes. ¿De qué manera se puede terminar con todo esto? ¿Cómo se pueden implementar castigos más duros y que de verdad le “duelan” a los equipos? ¿Deben volver los carabineros al interior de los estadios? Voces de diferentes estamentos dieron su visión y la mayoría coincide en un punto: es urgente actuar.

Por: Ricardo Cárcamo - Carlos Campos 10 de Octubre 2022
Fotografía: Ilustración: Andrés Oreña P.

No iban ni diez minutos de juego cuando debió suspenderse el duelo en Valparaíso. Por la vuelta de los cuartos de final de Copa Chile, Martín Parra, ex arquero de Huachipato, caía al piso tras el estruendo de bombas de ruido que picaron muy cerca suyo. Dichos proyectiles venían de la barra de U. Católica, que justamente celebraba el penal marcado por Zampedri que igualaba la llave con U. de Chile. Finalmente, Parra fue sacado en ambulancia y trasladado a un recinto asistencial. Eso ocurrió el miércoles 28 de septiembre.

Al día siguiente, en el estadio Monumental se realizó un “banderazo” de los hinchas de Colo Colo previo al duelo con U. Católica, programado para el domingo 2 de octubre en el mismo recinto. Un buen número se subió a un sector publicitario, que cedió y terminó con varios heridos producto de la caída. El sábado, la delegación presidencial de la Región Metropolitana junto con Estadio Seguro decidieron suspender el encuentro.

Y el domingo 2 de octubre, en el estadio de San Felipe, hinchas locales comenzaron a tirar objetos a la cancha en su encuentro con Magallanes, durante el segundo tiempo y cuando su equipo quedó abajo en el marcador. Primero fueron encendedores, luego piedras y hasta un tubo de PVC llegó al campo de juego.

El árbitro Manuel Vergara consignó así los hechos en su informe del duelo: “En el minuto 52 del partido es lanzado un encendedor hacia el área de meta donde se encontraba el portero del club visitante, desde el sector de galería norte donde se encontraba la barra local. Al minuto 54 es lanzado un tubo de PVC y al minuto 69 se vuelve a lanzar un encendedor y una piedra que cae en el área penal donde estaba el portero del club visitante. En todas las instancias se da el aviso al jefe de seguridad del club Local, para que se informe por altoparlantes”.

Además, Vergara añadió en el documento que “una vez finalizado el partido y en zona de camarines, cuando el club visitante se dispone a ingresar a su camarín se lanzan en reiteradas ocasiones piedras a los jugadores por parte de hinchas del club local que se encontraban al costado de camarines, impactando en el rostro de dos jugadores (Fernando Piñero y Albert Acevedo, el primero de estos presenta una herida sangrante en su rostro). Cabe mencionar que no existía ningún tipo de seguridad para resguardar la integridad física de los jugadores ni del cuerpo arbitral”.

Tres hechos en un periodo corto de tiempo, y con equipos de mayor y menor convocatoria, que reflejaron lo que se vive actualmente en el fútbol chileno. Sí, la mayoría de los incidentes se relacionan con las barras de los equipos más populares, pero también ocurren eventos en otras canchas. Lo cierto es que la actividad vive un momento tenso, donde se necesita tomar decisiones: si se mantiene la actual estructura, seguirán ocurriendo este tipo de incidentes.

Un poco de historia

El 24 de agosto de 1994 se promulgó la Ley 19.327, que tenía como principal finalidad terminar con los problemas de violencia en los estadios chilenos. Desde ese momento, se le han hecho constantes cambios a la normativa, principalmente motivados por algún incidente que se toma la opinión pública y reflota la necesidad de instaurar disposiciones más duras, que permitan cortar de raíz este problema.

En ese panorama, también hay que mencionar la aparición del plan Estadio Seguro. Es un programa del gobierno de Chile, dependiente del Ministerio del Interior y Seguridad Pública que nació en 2011, y tiene por misión implementar y asegurarse del cumplimiento de la ley 19327, oficialmente denominada Ley de derechos y deberes en los espectáculos de fútbol profesional.

El plan debe coordinar a la Anfp; a las delegaciones presidenciales (antes intendencias) y gobernaciones, quienes autorizan e implementan las reglas de funcionamiento en los partidos; y a Carabineros de Chile, los cuales asesoran y gestionan la prevención, seguridad y el orden público en el transcurso del espectáculo.

Actualmente, tanto la legislación como Estadio Seguro son las disposiciones que rigen los temas de seguridad y organización de un espectáculo deportivo. Y la implementación del plan provocó la salida de los efectivos policiales del interior de los recintos, dejando esa responsabilidad a los guardias privados contratados por los clubes para cada partido. Ese número depende de la calificación que se haga del encuentro y del aforo proyectado, aunque en los encuentros en que ha habido incidentes ha quedado claro que la gran mayoría no tiene las competencias necesarias para enfrentar, por ejemplo, a barristas violentos.

Evitar una tragedia

Los acontecimientos descritos al comienzo han tenido efecto: todos quieren cambiar el panorama, endurecer sanciones. Que se “mueva el tablero” para evitar una posible tragedia. En la sesión de la Comisión de Deportes y Recreación de la Cámara de Diputados, que se llevó a cabo el pasado martes, se trató el tema, enfatizando en la necesidad de revisar el actual modelo de Estadio Seguro. “Una de las cosas que se ve es que hay violencia al interior de los estadios, pero hay situaciones que se han normalizado en el tiempo, como destrucción de mobiliario, daños a vecinos que viven cerca de los recintos”, dijo el diputado Álvaro Carter.

La diputada Marisela Santibáñez aseguró que “se debe ver cómo empadronar a los hinchas, Estadio Seguro está congelado y no es una solución. ¿Quién se hace responsable de los daños?”. En la sesión estuvo como invitado Gamadiel García, presidente del Sifup, quien fue más duro: “Es una situación de vida o muerte, ya no hablamos de incidentes menores y todos los protagonistas del fútbol están corriendo un riesgo bastante alto”.

García indicó en su exposición que “sobre la Ley 19.327 hay bastantes temas que no se respetan, sobre todo por quienes organizan los espectáculos. Se están ingresando diferentes elementos de animación a los estadios, no hay ningún control, y fuera de los recintos tampoco hay una preocupación mayor. Como punto inicial, creo que hay que trabajar sobre esta legislación y reforzar algunos aspectos, sobre todo lo relacionado a sanciones para quienes no cumplan con las disposiciones. No se están tomando todas las medidas para asegurar las condiciones de seguridad de los trabajadores, pues han ocurrido situaciones graves en los recintos y sus alrededores”.

El presidente del Sifup comentó también que “como sindicato no queremos lamentar una tragedia si esto sigue así y no se aborda el tema como corresponde. Esta situación se arrastra hace años, en 2019 se suspendió un torneo por temas de seguridad, y como hoy vimos muchas voluntades a través de medios y redes sociales, pero no se concretaron en reglamentos, normativas ni menos sanciones para los involucrados. Hasta hoy, nadie ha hecho nada para que se castigue a quienes no cumplen con las disposiciones”.

García igualmente se refirió a la labor de los clubes. “Cuando nació el plan Estadio Seguro se supone que iba de la mano con tecnología, inversión, empadronamiento de las barras, torniquetes para evitar las estampidas o turbazos. Pero ningún club, ninguna sociedad anónima ha invertido en eso. Las voluntades quedan hasta ahí, cuando aparece el dinero y la inversión. Lamentablemente hoy en día no hay sanciones claras, y las instituciones prefieren que los multen a invertir de verdad”.
Necesitamos que el deportista tenga el respaldo laboral que corresponde. No puede ser que por una acción mal realizada el futbolista quede desprotegido en caso de acciones que limiten su carrera, entonces es necesario que los protocolos que se implementen se hagan de buena manera y sean conocidos por todos los actores, entre ellos los deportistas.

Rol de la autoridad

En la actual configuración, aparte de Estadio Seguro quien tiene un rol clave en la organización de los partidos es la delegación presidencial de cada región. En Biobío, Daniela Dresdner ocupa ese cargo y entregó su visión respecto a la situación actual de la violencia en el fútbol y también de las labores deben cumplir en la organización de un encuentro.

“Nos parece una situación que requiere evaluar y reevaluar de manera constante sus protocolos, medidas y sanciones, a fin de que la autoridad, en coordinación con los actores públicos y en particular los entes privados que están involucrados en la seguridad de los eventos deportivos de fútbol profesional, sean capaces de brindar las garantías suficientes para que los asistentes puedan asistir con toda tranquilidad a los recintos”, dijo sobre el momento actual de la actividad.

La delegada también explicó el trabajo de su organismo en la organización de un partido. “De acuerdo a la Ley 19.327, como delegación presidencial regional estamos a cargo de la coordinación, autorización y fiscalización de los encuentros deportivos de fútbol profesional. Eso significa que, en la práctica, todas las semanas sesiona una mesa de trabajo dirigida por este servicio y conformada por los clubes deportivos con sus jefes de seguridad, Carabineros, OS-10, Anfp y la administración del estadio, cuando corresponde. En esas reuniones, conforme al fixture de los distintos campeonatos, se planifican todos los aspectos que tienen que ver con la seguridad interior y exterior de los recintos deportivos, como aforo, cantidad de guardias, controles, máquinas validadoras de identidad, horario de apertura de puertas y solicitudes de elementos de animación, entre otras. Cabe destacar que al planificar se considera cada encuentro en su mérito, teniendo en cuenta el comportamiento de las barras, el nivel de cumplimiento de las medidas de seguridad ordenadas a los clubes, como también otras circunstancias como el estado del campeonato, el lugar en que cada club está en la tabla, la cantidad de barra visita que asistirá, etc”.

Respecto a la categorización de los partidos y cómo se abordan, Dresdner indicó que “la ley clasifica los encuentros de fútbol profesional como A, B o C conforme a su complejidad, y de acuerdo a ello, exigimos mayores medidas de seguridad a los clubes organizadores de los duelos que revistan un mayor riesgo. Así, en un partido clase A o B, se realizan las reuniones de coordinación con mayor antelación, con las sesiones y visitas inspectivas que sean necesarias para garantizar la seguridad de los asistentes a dicho encuentro, como mayor cantidad de guardias de seguridad, cierre de galerías, colchones de seguridad, etc. Además, tenemos otras facultades que en estos casos también ejercemos, como utilización de drones, prohibición de venta de alcohol en un perímetro de 1.000 metros alrededor del estadio tres horas antes y tres horas después del partido, o solicitar un fiscal del Ministerio Público exclusivo para el encuentro deportivo”.

Respecto a un posible regreso de efectivos policiales dentro de los recintos, la delegada fue tajante. “La finalidad de la Ley 19.327 es precisamente entregar la responsabilidad de la seguridad del espectáculo deportivo al interior del recinto a su organizador, es decir, a los clubes de fútbol. Como se trata de un evento particular que no implica ganancia alguna para el estado, no corresponde involucrar recursos públicos en ello”.

Sanciones duras y en dinero

Daniel González es abogado, tiene un diplomado en Derecho de Fútbol en la Universidad de Los Andes y vasta experiencia en la actividad. Respecto al tema, comenzó diciendo que “en Chile se viene regularizando desde 1994 con normas específicas relativas a los eventos deportivos. Actualmente aun está vigente la Ley 19.327 que está sujeta a varias reformas que se encuentran en el parlamento. Sanciones existen, siempre han estado, para el organizador del evento, los involucrados. Se han ido aumentando las penas, la responsabilidad en los daños. Pero desde un punto de vista jurídico, más allá de lo anterior y los cambios que se van haciendo constantemente, no ha sido solución para la problemática. Seguimos viviendo los mismos que se arrastran desde los años ’90”.

Sobre Estadio Seguro, indicó que “hay una implementación de elementos tecnológicos que han beneficiado bastante la seguridad del espectáculo. Pedir la cédula de identidad, revisar los antecedentes de las personas, la revisión antes del ingreso al estadio, las cámaras de seguridad. Todo eso es positivo, ayuda. Pero a pesar de eso no hay solución, entonces la pregunta es ¿Dónde está el problema? Seguimos creando normas, hay reformas cada dos años…Por ahí va el tema”.

A su juicio, hay sólo una vía para erradicar la violencia. “Creo que si la normativa cambia y hay sanciones pecuniarias ejemplificadoras contra los clubes, te aseguro que en dos meses tendrán el control de sus barras. Si le dices a Colo Colo o cualquier otro equipo que ante un incidente, por ejemplo, les van a retener el dinero de la TV, en 24 horas hay una reunión con las barras y sus mismos integrantes controlan a quienes realicen desmanes. En este momento hay que castigar con acciones que duelan: a los clubes con plata y a los hinchas con el ingreso al estadio. Si se pilla a alguien protagonizando un hecho de violencia, por mínimo que sea, castigo de por vida. El Gobierno tiene que realizar reuniones en otros ámbitos, pues la reforma de normas constantes no ha tenido el efecto esperado. A veces como se organizan para desbaratar bandas criminales, de narcotráfico, con operativos de inteligencia. A eso hay que apuntar”.

¿Y  quitar puntos? González lo descarta. “Creo que mezclar lo deportivo no es bueno, no soy partidario de eso. Qué pasa, por ejemplo, si surgen ideas como filtrar gente en la barra del rival para provocar desmanes y ganar los partidos. No sería muy lejano a la realidad. Entonces, no pienso que sea bueno eso y al club le duelen más las sanciones económicas, retenciones de dinero mientras se investigan hechos. Ahí, creo que los clubes se preocuparían realmente de saber en detalle quiénes son sus hinchas”.

El abogado enfatizó en que para atacar de raíz el problema se deben hacer reformas profundas, no “maquillajes”.“Sé que desde el punto de vista jurídico se hacen reformas. No hay que desconocer que, generalmente, cada uno o dos años van saliendo normas que van complementando la ley de violencia en los estadios, para resguardar y garantizar un espectáculo sin incidentes. Pero el problema va más allá…Si yo fuera funcionario de la Anfp, mi negocio es TNT Sports, no es mi prioridad que la gente vaya al estadio, que la familia se acerque a un evento deportivo, porque me interesa más que paguen el canal. Con eso se mantiene el fútbol chileno. Incluso, si te das cuenta, en general los clubes no llevan tanta gente al estadio, no es su fuente de ingresos, todos esperan la torta de la TV. Entonces, no hay un interés real en solucionar la violencia”.

En ese sentido, agregó que “los clubes cumplen con lo que social y legalmente le exige la Anfp y el Gobierno. Pero no se ve el tema de raíz, pues ya no se solucionó con un montón de normas, con muchas exigencias de parte del Gobierno. Por eso hay que actuar de otra forma, con una labor de inteligencia y estoy convencido que como en Inglaterra vamos a terminar en una, dos semanas, sacando tres, cuatro elementos de las barras grandes y así irá bajando el nivel de violencia y los hechos serán más aislados”.

Difícil evitarlos

A nivel local, uno de los clubes que más público lleva al estadio es Fernández Vial. Sobre los hechos violentos que pudiesen ocurrir en Collao y derechamente lo que está sucediendo en distintos recintos del país, el gerente general, Felipe Sáez, comentó que “está internalizado en las barras el uso de elementos pirotécnicos. Es cosa de mirar al extranjero en Argentina, Colombia o Brasil, donde no está prohibida la venta de esos elementos que se usan constantemente. Y obviamente los de acá quieren hacer lo mismo. La tendencia de las grandes barras de acá es repetir lo que hacen las hinchadas del extranjero, sobre todo quienes juegan competencias internacionales. Evitar que ocurran incidentes es muy difícil”.

El directivo aurinegro apuntó a uno de los principales aspectos por los cuales se dan hechos violentos en los estadios. “En Valparaíso se descubrió una mochila llena de petardos y eso va en el control. Como clubes no tenemos la potestad de hacer revisiones tan exhaustivas. La ley nos obliga a tener guardias, pero ellos no tienen la potestad de revisar de forma tan intensa. A veces se ocupan paletas para detectores de metales, pero no hay como ver si entran fuegos artificiales. Hoy la UC está prohibiendo que entren mochilas, pero basta con que alguien tire elementos desde afuera para poder ingresarlos por algún sector donde no haya tanto control. Siempre encontrarán la forma de saltarse los controles. Lo que pasó en los conciertos, por ejemplo, es gente que se aglomera después del control del ticket y cuando viene el control de los elementos prohibidos, un grupo de 25 personas que llegue e ingrese, es imposible controlarlos a todos. Es difícil que se les controle a todos, a no ser que el estadio cuente con accesos muy diferenciados, porque te genera mucho tiempo de espera y grandes filas afuera”, explicó.

Finalmente, ¿sirve realmente Estadio Seguro? Saéz aseguró que “sirvió como un pie inicial, pero siempre hay que estar modernizando y actualizando la legislación. Mientras más tiempo se deje pasar para la revisión de como se están haciendo las cosas, peor. La ley es igual para todos, pero los estadios de las distintas categorías son muy diferentes. Cada club vive una realidad distinta y lógico que para algunos será más fácil que para otros. Si no hay un feedback entre todos los clubes que organizan eventos, es difícil. Hemos tenido reuniones, pero nunca nos han preguntado que cosa pueden mejorar para que se funcione de forma correcta, sólo nos hacen cumplir la ley. Sería importante que quienes organizamos los eventos y ejecutamos las tareas que se nos solicitan, tengamos la potestad de hacer sugerencias para mejorar. Así se evitarán aglomeraciones, heridos, reventones de puertas y ese tipo de cosas que ocurren”.

Etiquetas

Notas Relacionadas