Dentro de la actividad deportiva, su rol es fundamental, pero en muchas ocasiones no es tan considerados. Para cualquier disciplina, el árbitro es parte vital y más allá de su labor técnica, en muchas ocasiones, deben lidiar con situaciones incómodas por sus decisiones. Pero más allá de eso, nadie puede discutir que son esenciales.
Por lo general, quienes se dedican al arbitraje no lo hacen a tiempo completo y en lo financiero es un ingreso extra para los más adultos, y una entrada para sus gastos en el caso de los más jóvenes. Camila Ramírez, jueza de básquetbol, se refirió a cómo está viviendo la actual emergencia sanitaria.
“Soy enfermera y trabajo en el centro de atención ambulatoria del Hospital Regional.El arbitraje me da un ingreso extra, pero lo más importante es algo que me cambia el aire de mi día a día en mi profesión”, comentó.
De su carrera, dijo que “llevo 8 años dirigiendo. Jugaba básquetbol en el colegio y cuando entré a la UdeC había una generación muy buena para la selección, entonces, no tenía muchas posibilidades. En paralelo, surgió la opción de empezar a ser oficial de mesa, que son las personas que llevan el registro de los partidos. En un curso de formación, que lideró don Eduardo Becerra en Talcahuano, me dijo ‘tienes carácter, intenta arbitrar’. Le dije que no, que no quería problemas (ríe). Al final, igual di las pruebas, me gustó y me mantuve”.
Al respecto, agregó que “en la UdeC hay un colegio de árbitros,Carbuc, y estando en la universidad podía complementarlo con mis estudios. Dirigía en ligas internas, en la competencia universitaria a nivel regional. Con eso, se me dio la oportunidad de ir a Libsur, Libcentro, Liga Nacional, Juegos de la Araucanía. Por eso, ha sido un complemento económico y, sobre todo, de desarrollo personal muy grande”.
En este periodo, aseguró que extraña más arbitrar que el dinero. “De todas maneras, por lo que te entrega. He conocido mucho gracias al arbitraje, mucho más de lo que hice cuando jugaba. Y he creado lazos importantes. Por ejemplo, en la UdeC son todos estudiantes de diferentes carreras y te abre nuevos horizontes, redes, conocer personas. Eso lo he extrañado harto”.
Igualmente, indicó que se resiente el “semillero” arbitral. “Ahora soy presidenta de Carbuc en la UdeC, entonces, igual ha sido complejo mantener la motivación de los chicos más nuevos. Tengo el temor de perder algunos árbitros, pues uno se hace en la cancha principalmente. Por eso, la labor formativa se ha sentido.Si bien se han desarrollado charlas vía Zoom, pero no es lo mismo, pues es distinto decirles ‘si en la cancha te pasa algo x, debes hacer esto’ a experimentarlo, vivirlo, ver cómo se reacciona in situ. Además, cuando era estudiante, arbitrar me permitió darme algunas pequeñas vacaciones con mi dinero, que es algo que los chiquillos ahora no están teniendo”.
Sebastián Ceballos tiene 20 años y es estudiante de Educación Física en la UdeC. “Llevo dos años arbitrando fútbol y lo hago, principalmente, en competencias universitarias y otras privadas.Ahora, obviamente, está todo suspendido hace tiempo y, más que el dinero, lo que se extraña es estar en la cancha, la adrenalina y todo eso”.
Integrante del cuerpo de árbitros de Carfuc, aseguró que el dinero que obtiene lo ocupa para sus gastos. “Vivo con mis padres aún, entonces, esos ingresos son para ahorrar o para comprarme alguna cosa que quiero. En este momento no dirijo por el tema del dinero”.