Deportes

La verdadera herencia de los Panamericanos

Por: Diario Concepción | 12 de Agosto 2019
Fotografía: Agencia UNO

Ignacio Pérez Tuesta
Director Escuela de Periodismo
Universidad de Las Américas

Chile terminó recién su participación de los Juegos Panamericanos de Lima y la atención está puesta en los logros de nuestros deportistas. Pero ya miramos los de 2023, que nos corresponderá organizar por primera vez, tras dos fracasos donde debimos renunciar a ser sede en 1975 y 1987.

Los Panamericanos son considerados unos pequeños Juegos Olímpicos, ya que acuden más de 6 mil deportistas de 41 países de toda América desde Canadá hasta Chile, lo que requiere por parte del país organizador un esfuerzo de años. La tarea es enorme, puesto que es necesario no solo construir recintos deportivos, sino que además mejorar carreteras, sistemas de transportes, hotelería y todo lo que una ciudad debe entregar para recibir a los atletas, cuerpos técnicos, dirigentes, periodistas y turistas.

En Chile la exitosa postulación fue hecha en el gobierno de la expresidenta Michelle Bachelet, el grueso de la preparación está en manos del mandato de Sebastián Piñera y será otra u otro quien deba inaugurarlos, el 20 de octubre de 2023. Esta es una verdadera política pública de Estado, donde no debemos fallar.

Perú invirtió 1.000 millones de dólares en estos Juegos y nos está dejando la vara muy alta en la calidad de su organización. Pero no solo porque miró estas dos semanas de competencias, sino que entendió que era una inversión para impulsar a su población a realizar actividad física, ya que quedarán recintos de primer nivel para ser usados tantos por los deportistas profesionales como por la gente de manera recreativa.

Acá el ejemplo de Colombia es decidor: tras los Juegos Sudamericanos Medellín 2010, su población comenzó a usar los recintos deportivos que quedaron tras el evento y hoy no sólo está en la elite de alto rendimiento en Sudamérica, sino que los ciudadanos comenzaron a hacer deporte como parte de su rutina, transformándose en un gran círculo virtuoso: más niños y jóvenes se encantan con el deporte y generan más atletas de alto rendimiento y si no, futuros adultos sanos. Más adultos hacen deporte y mejoran su salud ahorrándole millones de dólares al Estado.

Chile tiene en sus manos la oportunidad histórica de realizar el mayor evento deportivo de su historia (tras el Mundial de 1962), pero no sólo apuntando a acumular medallas, sino además para que los recintos deportivos y el impulso que genera tener un evento de tal magnitud, produzcan cambios profundos en los hábitos sedentarios, que hoy muestran un 34,4% de la población sobre 15 años con peligrosos índices de obesidad y un 9,3% en niños menores de 5 años, de acuerdo con un estudio de la FAO.

Las medallas quedarán en las casas de los deportistas, pero un cambio cultural en la población es el mejor legado que los Juegos Panamericanos 2023 puede dejarle al país y evitar que la obesidad se transforme en nuestra pandemia del siglo XXI.

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