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Ian Escobar, un talento que divide su interés entre el fútbol y el básquetbol

Es un apasionado del fútbol, pero al mismo tiempo es el capitán del equipo de básquetbol del Colegio Marcela Paz de Concepción. Es la dualidad con la que convive todos los días este joven talento, que vibra con cada torneo y tiene unas ganas tremendas de levantar un trofeo.

Por: Samuel Esparza | 05 de Agosto 2019
Fotografía: Raphael Sierra P.

Es admirador acérrimo de Johnny Herrera y Arturo Vidal, pero al mismo tiempo se rinde ante el talento de Lebron James. Vibra con los regates de Alexis Sánchez, de la misma forma en que goza con las jugadas de Michael Jordan que están disponibles en YouTube. Una especie de dualidad deportiva con la  que convive diariamente y que lo ha llevado a destacar por igual en ambas disciplinas.

A sus 13 años (octavo básico), Ian Escobar Espinoza es el líder del competitivo equipo de básquetbol del Colegio Marcela Paz de Concepción, uno de los elencos que viene creciendo con mayor fuerza en el circuito escolar de la provincia. Y, además, figura del equipo de fútbol del establecimiento, que el año pasado cumplió su mejor actuación en el torneo Adicpa.

Dice que empezó en el fútbol a los nueve años, y que de ahí no ha dejado  de pisar los pastos. Con el tiempo se fue consolidando en varios puestos al punto que hoy puede responder con total calidad tanto como lateral izquierdo, central o mediocampista. “Es un deporte que me apasiona desde que tengo memoria, por eso he querido crecer en él y actualmente pertenezco a la Escuela de Fútbol Universidad de Chile Ricardo Viveros”, manifiesta.

En eso estaba, brillando en el deporte que es pasión de multitudes, cuando unos compañeros lo invitaron a probar en el básquetbol, aprovechando su estatura (se empina por sobre el metro y 65 centímetros). “Mis amigos me dijeron que podría ser un aporte en el básquetbol porque soy alto para mi edad, que intentara y viera si me gustaba; y me gustó”, recuerda.

Sin saberlo, estaba comenzado a vivir una etapa nueva en el deporte, donde tendría que habituarse a estar en la mañana apuntando al aro en un gimnasio, y calzarse por la tarde los zapatos de fútbol.

De paje a capitán

Ian reconoce que en un comienzo le costó aplicarse en el básquetbol, y que fue principalmente el tesón que puso en cada entrenamiento lo que lo llevó a destacar en una especialidad a la que llegó más bien tarde, hace cerca de dos años.

“No me fue fácil dominar el balón, tampoco aprender las jugadas, en ese aspecto siento que estoy aprendiendo aún, con cada práctica y cada partido. Estoy en plena formación, pero mejorando siempre para apoyar a mi equipo. Me encanta lo colectivo de este deporte, sé que si estoy en buena forma aporto con mi grano de arena, lo mismo que mis compañeros en cada posición ”, sostiene.

Dice que su mayor característica en cancha son las ganas que muestra cada vez que juega. “Siempre voy con todo al balón, me gusta la competencia y en lo posible ganar, siempre estoy motivado de jugar”, afirma.

Así, no demoró mucho en erigirse como líder de la selección del Marcela Paz, hasta convertirse actualmente en su capitán. “Soy sincero, no pensé que podría ser capitán tan luego, pero se me dio esta responsabilidad e intento cada día ser digno de ella”, asevera el pívot.

Con tarea en Adicpa

Como una experiencia enriquecedora califica Ian Escobar su participación en el circuito Adicpa, donde empezó a competir a los nueve años en el fútbol. “Partí bien chiquitito jugando el torneo, al principio no nos iba muy bien, pero con los años nos fuimos afirmando y en 2018 llegamos a cuartos de final donde perdimos con el Kinsgton College por penales. Eso es lo bueno de este campeonato, que uno se desarrolla en lo competitivo, algo clave en el deporte”, afirma.

A la par, el joven deportista se las arregla para llevar su camino con el quinteto de básquetbol del Marcela Paz, con el que espera poder hacer cosas grandes en los años que le quedan por delante en el colegio.

“Hay equipos muy fuertes que tienen bastante tradición en el básquetbol de Concepción. Pero nosotros hemos crecido harto, siento que cada partido y cada competencia nos ha servido para aquello”, señala.

En ese aspecto, Ian agrega que, “en el poco tiempo que llevamos jugando Adicpa, solo hemos llegado a la fase de grupos, pero tenemos metas altas y estamos seguros de que podemos llegar más lejos. La idea es seguir afianzándonos como grupo, llevamos años juntos así es nos entendemos bastante bien en la cancha y nos estamos transformando en un equipo fuerte”.

Y complementa, “me gustaría ser campeón, si no es en básquetbol entonces en fútbol. No importa que nuestro colegio sea chico, nunca me siento menos que los adversarios, de repente los rivales nos miran en menos,  pero por eso a veces los sorprendemos y ganamos. Eso siempre se lo digo a mis compañeros”.

Es Ian Escobar, que brilla en el básquetbol, pero quiere ser futbolista profesional. Solo el tiempo dirá por cuál amor se inclina al final.

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