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La desigualdad que enfrenta el fútbol chileno

Desde el 2014 existe en Chile el Fair Play Financiero, pero no funciona. Los clubes gastan más de lo que tienen con tal de ganar, y esta temporada, por ejemplo, Colo Colo llegó a 650 millones de pesos mensuales en sueldos. Para que efectivamente exista juego limpio, los clubes piden cambiar las reglas.

Por: Paulo Inostroza | 06 de Agosto 2018
Fotografía: Andrés Oreña P.

La cara de asombro al ver los sueldos de Colo Colo 2018 es inevitable. Escandaloso. Superando todos los récords. El artículo de La Tercera reveló que los albos gastan mensualmente $656 millones en rentas, incluyendo cuerpo técnico. El año pasado eran “solo” 500, pero la llegada de Lucas Barrios disparó las cifras. El ariete llegó ganando $50 millones, aunque aún lejos de los $65 que percibe el “Mago” Valdivia. ¿Y cuánto gasta el resto de los clubes? ¿Cuánto cuesta la planilla de los equipos de nuestra zona? ¿Se puede pagar un plantel completo con los sueldos de dos estrellas del “Cacique”? Esta es una radiografía a la desigualdad de nuestro fútbol, pese a que hace 5 años se aplica el Fair Play Financiero. ¿Realmente funciona?

“En Primera División, hay solo dos clubes con números azules en sus balances anuales: nosotros y Audax Italiano. Y cuando te ajustas a un presupuesto real quieres competir con justicia y que no haya trampa. A eso apunta el tema del fair play”, advierte Mario Rodríguez, presidente de la rama de fútbol de la UdeC. Incluso, va más allá y agrega que “la mayoría de las instituciones presenta pérdidas, pero pérdidas muy fuertes. Mira, si los clubes gastan mucho más de lo que realmente tienen se puede generar un problema grave, una crisis en nuestro fútbol. Por eso se han pensado algunas medidas importantes para revisar esto”.

Y es que el tema hace rato es motivo de debate entre los clubes. Rodríguez cuenta que “volvimos a discutirlo en la última reunión de presidentes. Está la intención de crear una unidad de control para fiscalizar bien este tema, aunque hay varios puntos que discutir. Por ejemplo, somos tres los equipos que funcionamos como Corporación y el modelo son distinto. Las sociedades anónimas se justifican con un aumento de capital y así gastan más. Eso es una figura legal. Nosotros no podemos usar eso ni la emisión de más acciones, pero Colo Colo justificó de esa forma el gasto grande de esta temporada. El reglamento debe modificarse y no es una discusión nueva”.

Pero no es el único subterfugio, aprovechando el límite del marco legal, para tener planillas más costosas y, por lo mismo, más competitivas. “A veces recurren a empresas externas que facturan gastos o al pago de sueldos disfrazados. Aparece un jugador ganando un monto determinado, pero el resto no está en los balances del club porque aparece como pagado por fuera. Hay una serie de cosas que deben ser reguladas, pero no es fácil. Es un tema que se ha debatido harto y siempre termina con polémica”, sentenció el directivo.

En este escenario, no es nada fácil armar un plantel competitivo, ajustándose a las reglas. Rodríguez manifestó que “los costos de sueldos de los jugadores se han disparado y no es un fenómeno nuestro. Es mundial. Antes buscábamos jugadores en Paraguay, pero también subieron sus precios. Lo mismo pasó con los venezolanos. Hoy, lo más barato, dentro de todo, es Uruguay. No es fácil tener un buen equipo sin salirse del presupuesto. Imagínese que somos sublíderes frente a equipos que gastan muchísimo más, pero cuando empezó el año nuestros objetivos quizás eran otros”.

¿Y cuál es el secreto de los números azules de la UdeC? “Ser ordenado. Tenemos un presupuesto a principios de año y no podemos salirnos de ahí. Y esa proyección se hace a partir de ingresos que están respaldados, dinero con el que uno sabe que cuenta. No podemos pagar $20 millones de sueldo a un jugador. No está en nuestras posibilidades y punto. Nuestra mejor entrada es CDF, como pasa con todos los clubes, y también entra dinero por sponsors, arriendo de canchas y venta de jugadores. Mire, a nosotros nos dolió mucho vender a Jean Meneses a México, pero si no lo hacíamos, podíamos quedar con números rojos. Esa es la realidad y nosotros somos uno de los clubes de provincia que más vende. Por eso nos mantenemos”.

Números concretos

En la temporada 2017, según datos de El Mercurio, Colo Colo y la “U” gastaban $500 millones mensuales en sueldos, la UC $350 millones, mientras que Everton y Unión Española llegaban a $125 millones. Huachipato aparecía entre los 5 que menos gastó, con una cifra estimada de $85 millones. En Temuco, Iquique y Curicó, los jugadores más caros cobraban $5 millones. En Católica, el con mejor sueldo era Buonanotte con 20 millones y en la “U” figuraba Beausejour con 44 millones. Para que se haga una idea, solo con los sueldos de Lucas Barrios y Esteban Pavez, se paga completo el plantel de Curicó (70 millones). En Primera B, Wanderers gasta $100 millones mensuales en sueldos y Cobreloa está en $90. San Marcos es el último de la fila, con apenas 26 millones de pesos.

Raphael Sierra P.

¿Y cómo funciona el fair play financiero? La idea surgió el 2013, con el fútbol chileno generando ganancias tras años de vacas flacas, y comenzó a regir al año siguiente. Desde entonces, los clubes solo pueden gastar el 70% de sus ingresos declarados y destinarlos a sueldos de plantel y cuerpo técnico. La iniciativa pretende que el resto vaya principalmente al desarrollo del Fútbol Joven. En julio 2015 aparecieron los primeros seis clubes sancionados por esta norma. El castigo fue proporcional al monto en que se excedió cada institución, sumando un fondo de casi $163 millones repartidos entre los clubes que sí cumplieron. Los equipos de Primera, por ejemplo, captaron $8.428.400 pesos cada uno.

Esa idea del “fondo a repartir” es copiada desde Estados Unidos. En las ligas deportivas de beisbol, básquetbol y fútbol americano se aplica el tope salarial, que es aún más intransigente. Existe un monto máximo, fijo, del que nadie se puede pasar o debe pagar esta multa y, además, un impuesto al lujo. De todas formas, en la NBA hace rato le pillaron la trampa y hoy existen excepciones como la “Ley Bird” o la “Regla de Alan Houston”. La idea era tener una liga más pareja, pero todo volvió a salirse de control.

Federico Valdés fue presidente de la “U” campeona de la Copa Sudamericana y el 2016 afirmó a Qué Pasa que “los clubes grandes generan muchos más ingresos que los otros. No tienen ningún límite en lo que pueden pagar y la razón por la que los españoles aceptan que la competencia sea siempre entre el Madrid y el Barcelona es porque existen los torneos internacionales y quieren ganar. Los límites, en el caso de las sociedades anónimas que transan en bolsas, no son necesarios porque al final siempre tienen que dar cuenta de cómo se gasta la plata”. Eso, desde un mundo fantástico e ideal. En la práctica, en muchos casos ni siquiera se entregan los balances a tiempo.

Modelo acerero

Huachipato es uno de los clubes que compite o, a veces, “sobrevive” en este escenario desigual. La planilla de Colo Colo, por ejemplo, es 7 veces la del acero. ¿Es justo? Marcelo Pesce, vicepresidente del club de Talcahuano, expresó que “como en todas las industrias, incluso en la vida, no creemos que se trate de justicia, sino que cada uno tenga una estrategia para su realidad. Es evidente que en términos de deportividad el tener una plantilla más alta debiese en el mediano plazo generar más réditos deportivos en promedio, y esto se comprueba si toma 5 años de estadística y las compara con las planillas, verá que se da que los equipos que tienen planillas más altas generalmente son los que les va mejor. No obstante lo anterior, también creemos que con estrategias inteligentes se puede competir y tener un equipo sustentable en el tiempo”.

Sí, unos pueden generar más que otros. No es ese el problema. El tema es cumplir con el marco reglamentario y no descuadrarse a partir de esas normas. El directivo siderúrgico señaló que “en este momento el Fair Play Financiero no funciona correctamente porque no tiene el marco jurídico para poder hacerlo, las multas son bajas y prácticamente son muy difíciles de implementar. En estos momentos, la Anfp está impulsando un proyecto de nuevo reglamento para darle mayor fuerza en su implementación y así constituirse en una herramienta que permita que esta industria tenga sustentabilidad en el tiempo. Aún no se han podido aprobar estas nuevas normas porque es un tema que claramente podría costarle más a los equipos que no están ordenados y con una estructura profesional. Nos parece, como club, que es un tema fundamental”.

Mario Rodríguez ya advirtió que casi todos los clubes están generando pérdidas grandes año a año. Fernando Meza, por ejemplo, es un argentino que poco ha aportado en Colo Colo. Sie ndo recién el jugador número 14 de los mejores pagados del club, cobra 19 millones de pesos mensuales. En Huachipato, nadie llega ni a diez millones y solo si se va un sueldo alto pueden fichar otro. Es decir, solo si se va Otero puede llegar Soteldo y solo si se va Soteldo puede llegar el panameño Torres. Es el respeto a un presupuesto, aunque significa grandes sacrificios en lo deportivo.

Pesce explicó que “creemos que el profesionalismo y el orden estructural inteligente y creativo como estrategia central es la clave en esto. Es lo mismo que un presupuesto de cualquier familia, uno en el mediano plazo no puede tener costos mayores que los ingresos que puede generar. Creemos que como todas las cosas de la vida hay que buscar un equilibrio. Con Huachipato buscamos que el equipo tenga un patrón de juego, que sea protagonista, que juegue bien y que, de esta forma, con un plantel de proyección pueda permitirnos entregar un buen espectáculo y al mismo tiempo nos permita la venta de jugadores para darle futuro al club en forma permanente”.

Pero el hincha también presiona. Huachipato está décimo entre 16 y no gana hace 10 fechas. Lo ideal sería tener en cancha a Otero, Soteldo y Torres. ¿Se imagina? Bueno, Colo Colo y la “U” hacen eso. En provincia, eso es imposible. “Las ventas son uno de los pilares más importantes de cualquier orden estructural. Los ingresos por borderó y publicidad han ido bajando con el tiempo y se han ido neteando con los ingresos del CDF, por lo que tener balanceado esto contra los gastos es fundamental. En nuestro caso, las ventas han sido para volver a invertir en nuevos jugadores y hacer sustentable al equipo en el tiempo. El hincha puede que no sepa que hoy en las divisiones inferiores de Huachipato tenemos más de 10 jugadores, nacionales o internacionales, que han llegado producto de esta política de inversión, posiblemente en los próximos 3 a 5 años podrán ir viendo estos resultados en el primer equipo”, indicó.

Hay muchos equipos que no pudieron con el sistema. Por eso el directivo agregó que “igual entendemos que el hincha tiene un sentido de mayor urgencia e inmediatez, de mucha pasión y que quiere que su equipo gane, pero estoy seguro que si en los equipos que han desaparecido o que están con muchos problemas usted le hubiera preguntado a esos hinchas si hubiesen preferido tener un equipo que tenga una estructura responsable y así mismo que intente ser siempre protagonista del juego versus el corto plazo y tratar de hacer una buena campaña le dirán que prefieren lo primero”.

¿Y en Europa?

Hace rato hay una cacería buscando dos cabezas fuertes: Manchester City y PSG. Sobre todo, después de que los franceses hicieran inversiones y contratos millonarios para contar con Neymar y Mbappé (402 millones de euros por sus fichajes), dos de los jugadores más caros del mundo. Pese a las sospechas, se saben los trucos perfectamente -como sus extraños contratos en Qatar- y siempre han salido limpios. De hecho, en la última sanción de la Uefa, en junio, nuevamente salvaron de cualquier pena, mientras que el AC Milán fue castigado con dos años sin participar de torneos internacionales. Gastaron 191 millones de euros en contrataciones.

Por lo mismo, en septiembre intentarán cambiar el reglamento. Hacerlo más duro, intransigente y más efectivo. Lo mismo que en Chile. Porque cuando uno se descuadra, el resto se tienta a hacer lo mismo por la obligación de competir y siempre pierde el correcto. El Fair Play se trata de Juego Limpio. Esa era la idea, pero está claro que muchos nunca la entendieron.

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