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Huachipato cae ante Colo Colo en el Monumental con polémico final

Por: Paulo Inostroza | 03 de Marzo 2018
Fotografía: Agencia UNO

Cuadro acerero fue incapaz de mantener su gran media hora inicial y sucumbió ante el cuadro de Guede que fue creciendo, jugó mejor y lo ganó con un discutible gol.

Sorprendió de entrada a Colo Colo, lo metió en su arco y en diez minutos mostró credenciales para ganarlo. Huachipato partió muy bien en el Monumental, pero se fue desdibujando, mientras el Cacique crecía poco a poco. Eso, sumado a un arbitraje que se cargó en pequeños detalles hacia el local, terminó virando las cosas y el cuadro de Pablo Guede se llevó el encuentro por 2-1, gracias a dos goles de Octavio Rivero. El último, viciado en el inicio de la jugada.

Más allá del resultado, no se puede desconocer que el equipo de Larcamón tiene cosas interesantísimas, sobre todo, en ataque. Cuando César Valenzuela quiere ser protagonista y Jimmy Martínez se atreve a ser su escudero, pueden pintarle la cara a cualquiera. Así sometieron a Colo Colo durante 25 minutos y obligaron a que Baeza y Carmona destruyeran todo a través de reiteradas faltas. El árbitro fue  particularmente temeroso con el ex Atalanta, que pudo irse expulsado tempranamente.

Lo tuvo Gabriel Torres tras gran jugada de Valenzuela -se sacó a Zaldivia con tremendo lujo- pero Orión se mostró imponente en el achique. Luego pudo ser con Joaquín Verdugo, pero su zurdazo -totalmente en solitario- se fue desviado. La defensa alba se veía permeable. El buen juego del acero hacía que se viera así.

Un tiro libre ejecutado por Valenzuela madrugó a todos en el primer palo, dos siderúrgicos entraron totalmente habilitados y fue Valber Huerta quien definió fusilando a Orión casi en área chica. Guede y los suyos se veían golpeados, pero tuvieron reacción.

Octavio por dos

Valdivia fue el motor de la remontada blanca, mientras Pinares se veía desaparecido en su partido debut. Lejos de la pelota. Había avisado Opazo fallando un derechazo en las barbas de Lampe, pero Octavio Rivero sorprendió al boliviano clavando un balón en el ángulo tras remate desde fuera del área. Golazo, que nació desde una pelota perdida en la zona media y la buena contra del anfitrión.

Y ahí definitivamente creció Colo Colo. Deischler cobró una mano de Jopia como penal y Lampe tapó el furioso remate de Esteban Paredes, que iba directo al centro del arco. Comenzando el segundo tiempo, el boliviano ahogó otra vez el grito de gol del artillero popular, con glorioso achique.

La polémica emergió a los 60’ cuando Carmona le hace falta a Torres y, de esa pelota, el anfitrión arma un contragolpe fulminante donde Pinares abre a Paredes y este le sirve el gol a Rivero. Bonita jugada, sin duda, pero irregular en su génesis. Huachipato levantó tibiamente y pudo igualar con un zurdazo terrible de Javier Urzúa que impactó el travesaño de Orión. Larcamón ya saltaba celebrando la igualdad.

Colo Colo lo ganó con oficio, el olfato de Rivero y una pequeña mano del árbitro. Así se cerró el 2-1.

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