En el marco de su primera visita oficial al Biobío, y también a Ñuble, la principal autoridad de la cartera de Cultura, las Artes y el Patrimonio, conversó en exclusiva con Medios UdeC en que se refirió al ajuste al presupuesto para el ministerio, la modificación a la Ley del Patrimonio, la venta del inmueble de Artistas del Acero, entre otros temas.
Por Mauricio Maldonado / Martín González
Fueron tres días cargados de diversas actividades y en distintos territorios del Biobío y Ñuble, inscribiéndose a la vez como la primera visita oficial a estas regiones como autoridad principal de la cartera de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. En esta pasada por la capital regional, donde estuvo en el Centro de Cultura Tradicional Curarrehue, y durante la jornada de ayer participó en la postura de la primera piedra del futuro Centro Cultural de Contulmo, Francisco Undurraga conversó en exclusiva con Medios UdeC sobre el ajuste presupuestario realizado a su ministerio, las implicancias de esto para nuestra Región, la Ley del Patrimonio, entre otras temáticas.
Primero que todo quiero preguntarle por el tema que tiene que ver con el recorte presupuestario de la cartera de cultura. ¿Qué factores explican esta decisión y cómo se compatibiliza con el compromiso del Gobierno de fortalecer el desarrollo cultural de las regiones, pensando que era un 3% y llegó casi a un 10%?
Primero, no fue un recorte, fueron ajustes. A mí me gusta hablar de ajustes, porque el presupuesto que nosotros recibimos para este año, para el cual yo mismo voté en mi calidad de ex parlamentario, era un presupuesto de 536 mil millones de pesos. Cuando nosotros fuimos a ver lo que se ejecutó durante el último año del Gobierno del Presidente Boric, nos encontramos con una subejecución de un 12% al presupuesto anterior. Se ejecutaron 425 mil millones de pesos de un presupuesto aproximadamente de 480 mil millones de pesos. Con lo cual, la capacidad de ejecución que tenía y tiene en este minuto el ministerio está muy por debajo de las posibilidades reales de entregar algo que, por cierto, es deseable, mayor cultura para todos los chilenos, no solamente en la región del Biobío, sino también en el resto del país.
Y a esa declaración de buenas intenciones, que eran 536 mil millones de pesos, nosotros le restamos el 9.8 y el 10% entre las dos subsecretarías, y quedamos con un presupuesto efectivo para este año más o menos de 472 mil millones de pesos. Vale decir, 50 mil millones de pesos más de lo que se ejecutó realmente durante el periodo anterior. No es dinero que estaba en las arcas, sino que se va integrando de acuerdo a los requerimientos y potencialidades que cada una de las líneas tenga, decidimos ir un poco más allá. Vale decir que tenemos 50 mil millones de pesos más que estamos por ejecutar durante este periodo, dando además cumplimiento a todas las líneas que nosotros nos comprometimos como Estado a financiar durante este periodo.
Entonces lo de “desmantelar” la institucionalidad cultural no es real…
No, para nada. Hay dos señales que es importante que la gente tenga clara en este sentido. La primera es como nosotros nos subimos muy rápidamente en la organización del Mes del Libro y que fue un éxito en todo el país. La segunda, que es muy relevante, las más de 4 millones y media de visitas a nivel nacional que tuvimos en el Día del Patrimonio, tanto el último sábado y el último domingo de mayo, con casi 4.200 actividades, con el 100% de todas las comunas de Chile.
¿Qué efectos concretos tendrían esos ajustes en la región del Biobío?
Nosotros a los organismos que estamos apoyando, como el Teatro Biobío, por ejemplo, y muchas otras instituciones, sólo le estamos rebajando ese 3%, no le estamos rebajando el 10%. Estamos evaluando concursos posteriores para ajustar las líneas, de tal forma de dar fiel cumplimiento a un proyecto que por lo demás no es solamente de este Gobierno, sino que es una política de Estado, que es otorgarle mejor y mayor opciones culturales a toda la ciudadanía. A representantes de universidades, organizaciones sociales de las distintas variantes del arte, les expliqué en este tono -sobre los diferentes ajustes- y la verdad es que consideran que si bien es cierto no es deseable, yo tampoco como ministro hubiese deseado generar ajustes, pero están en una línea coherente.
En la línea patrimonial y uno de los cambios que más se quiere, y anhela, desde hace muchos años es la modificación o cambio a la Ley del Patrimonio ¿Cómo afectaría esa ley específicamente a nuestra región, que tiene justamente un patrimonio muy rico, por ejemplo en Lota?
Nosotros creemos que lo importante aquí, en primer lugar, es que la Ley del Patrimonio viene a descentralizar. Es decir, la toma de decisiones actual en el Consejo de Monumentos, que se desarrolla en la Región Metropolitana, va a tener una instancia relevante en todas y cada una de las regiones del país, incluso en Isla de Pascua y en Chiloé, que son dos zonas por características propias patrimoniales. En segundo lugar, esta es una ley que nos acompaña desde un decreto de 1925, cuya modificación se hizo en 1970, donde se incorporó, fundamentalmente, todo el tema de reserva y santuarios de la naturaleza. Hoy día el país, por su actividad económica y desarrollo, necesita tener claridad en qué es lo que nosotros vamos a defender patrimonialmente. La ley es demasiado amplia. Evidentemente, si encontramos cosas que la nueva ley nos obligue a proteger, nosotros lo vamos a hacer. No está en nuestro ideario generar una laxitud en la ley, al contrario, sino que definir qué es lo que nosotros queremos proteger, hasta dónde nosotros creemos que es importante proteger.
Y la verdad es que esta es una ley que viene a proteger y regular de mejor manera, generando certezas jurídicas, no solamente al mundo privado, sino sobre todo al mundo público, que es el mayor protagonista, a través de las concesiones, de la inversión en infraestructura en nuestro país.
Ministro, una de las cosas que vino a hacer aquí en la Región es poner la primera piedra al futuro Centro Cultural de Contulmo. En el sentido de los espacios, me imagino que está al tanto de la situación de Artistas del Acero, que lamentablemente el año pasado tuvo que cerrar sus puertas y ahora dentro de esta semana sorprendió a la ciudadanía la venta de su edificio, inmueble en el cual el ministerio había invertido hace unos años atrás ¿Se puede concretar esa venta teniendo en cuenta que existen clausulas por, precisamente, el tener invertida platas públicas?
Lamentablemente para los objetivos de los socios, no puede ser vendido mientras no se restituya algo que es básico, que son los dineros invertidos por el Estado en esa construcción. No lo podemos permitir. Es lamentable lo que pasó con Artistas del Acero, que era una corporación que se estaba apoyando hace bastante tiempo, que además generaba muy buenas acciones culturales, pero quebró. Ante eso nosotros como Ministerio no tenemos mucho que decir, no podemos seguir alimentando una empresa que está no solamente en situación de pago, sino que además está en proceso de disolución. En definitiva, no se puede vender mientras no se restituyan los dineros para que nosotros demos la venia para que se pueda vender. Tenemos por mandato la protección, no solamente del patrimonio, sino además con nuestro accionar, la protección de todos los bienes del Estado.
¿De cuánto dinero se estaría hablando? ¿Cuál es el monto aproximado a devolver?
Son aproximadamente unos 150 millones de pesos.