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Cultura y Espectáculos

Paloma Zúñiga Cerda: “Dentro de mi período como autoridad logramos ordenar la casa”

A días de concluir su gestión como seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, la cabeza de esta importante cartera regional conversó con Medios UdeC sobre lo que fue su labor que se extendió por cerca de dos años, los desafíos que enfrentó, avances y pérdidas para el mundo de las artes regionales. El cierre de Artistas del Acero y la construcción del Museo de la Memoria, destacó dentro de esto último.

Por: Mauricio Maldonado 08 de Marzo 2026
Fotografía: Carolina Echagûe Maureira

Fue en abril del 2024 que la arquitecta y exconvencional constituyente, Paloma Zúñiga Cerda (Revolución Democrática), asumió como Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Un camino de casi dos años -con altos y bajos, logros y deudas- que este próximo miércoles 11 de marzo llegan a su fin, tras el cambio de autoridades por el inicio del nuevo Gobierno.
A días que ocurra este traspaso de cargo, Zúñiga habló con Medios UdeC sobre lo que fue este período como cabeza de esta cartera a nivel regional, los avances obtenidos como también lo pendiente, y las ciertas frustraciones dentro de su administración. Esto dado principalmente por la negativa a la construción del Museo de la Memoria en nuestra ciudad, al igual que el cierre de la Corporación Cultural Artistas del Acero. Ambas situaciones, en las que la saliente autoridad, apunta responsabilidades al Gobierno Regional dirigido por Sergio Giacaman.

A modo de balance ¿Cómo encuentra que han sido estos 2 años de su camino y gestión política en la cartera cultural?

Encuentro que ha sido un proceso muy interesante en términos personales, de crecimiento, desarrollo, y conocimiento de Estado, lo cual nos ha permitido tener una mirada distinta respecto a las proyecciones políticas del futuro, y eso creo que es muy relevante el mencionarlo. Por otra parte, creo que la gestión cultural ha tenido avances significativos en términos de financiamiento, que ha sido una de las grandes preocupaciones del ecosistema cultural y también de las instituciones. Recordar que el Ministerio de las Culturas también financia a municipios para distintas actividades y oportunidades, como por ejemplo, programación veraniega. Y esto ha beneficiado, el último año, a municipalidades alejadas de la capital regional, y eso ha significado sin duda algo positivo para la descentralización de la cultura.

¿En qué encuentra que se avanzó dentro de su administración?¿Qué logros se alcanzaron?

Logramos fortalecer institucionalidad de la seremia, evidentemente siempre se puede hacer más cosas, pero dos años en tiempos de Estado es muy poco. Es decir, alcanzamos a fortalecer los equipos internos, lo que nos permitió tener mayor celeridad de respuesta a los beneficiarios y beneficiarias de la cartera. De hecho, ellos mismos nos han comentado el mejor funcionamiento administrativamente de la seremia, lo que muy relevante tratándose de un organismo público. Sé que la gente imagina que la seremi de cultura o deportes, por ejemplo, están creando y diseñando política pública o que la seremia de cultura está haciendo obras de teatro y cosas artísticas, pero la verdad es que la cartera no funciona tan así. La Seremia de las Culturas es un rol administrativo, de hecho el cargo se llama Secretaría Regional Ministerial, que tiene ese objetivo. Entonces en ese sentido y dentro de mi período como autoridad, logramos el poder ordenar la casa, que es algo que se impulsó y que trabajamos en conjunto con Contraloría para ordenar administrativamente la rendición de proyectos, un trabajo muy complejo en que todos los equipos estuvieron trabajando muy duro y con muchas horas para poder lograrlo. Soy una convencida de que orden es progreso y así que logramos avanzar.

¿Cómo fue el trabajar en el ámbito cultural teniendo en cuenta que usted viene del ámbito profesional de la arquitecura y que se aleja un poco de lo artístico? ¿Se logró algo de cercanía con las y los artistas que tenían cierta reticencia de su llegada a la cartera cultural?

Fue una experiencia interesante trabajar con el mundo de la gestión cultural, porque es muy distinta al mundo de la arquitectura sobre todo en términos administrativos. Sin embargo, creo que en términos humanos logramos conectar con los puntos de cultura, con las organizaciones de derechos humanos, con el mundo de la artesanía, con el mundo de las organizaciones que trabajan en patrimonio, entre otras y otros. Tuvimos la fortuna de recibir a más de 100 leyes de lobby y sentimos que sí hubo un interés de comunicarse con nuestra gestión. Hubo quizás algo de reticencia a mí llegada en cierto sector de los artistas, pero se logró el dialogar y llegar a acuerdos que permitieron avanzar en términos de financiamientos y oportunidades de empleabilidad. Por otra parte, más allá del financiamiento que se adjudiquen del ministerio, el mensaje más importante es que cuando trabajen con financiamiento público, consideren la mirada social como una mirada de centro de los proyectos de cultura. La cultura tiene que repensar cómo llegar a nuevos públicos, con otros tipos de lenguajes y lenguajes tradicionales. Cuando hicimos la gira del Bafona, hace un tiempo atrás por ejemplo, fue un éxito total, que es un lenguaje tradicional, común y cercano. Ahí es donde los artistas deben tener un punto que nos logre comunicar con las personas, y que creo que es uno de los grandes por qué tenemos una crisis de público hoy día. Así que mi invitación a las y los artistas es volver a conectar con la gente, y que esa conexión no hay nada mejor que hacerla a través del arte, las culturas y por supuesto del patrimonio.

En particular, el año pasado fue un período complejo y bien duro para el ecosistema cultural de la Región, con pérdidas y negativas importantes ¿Siente que la negativa a la construcción del Museo de la Memoria y el cierre de Artistas del Acero son como las grandes “heridas” de su gestión?

Por supuesto que sí, pero sin duda la realidad tiene otros caminos. Artista del Acero, es una corporación que hizo un trabajo, a mi juicio, fabuloso en la Región. Fue artífice de la construcción de artistas regionales, entonces que haya dejado de funcionar con todo el legado de más de 65 años, obviamente que es una pérdida importante y de gran impacto para la Región. No era solamente un espacio físico ubicado en O”Higgins, sino que también era un lugar en donde todos los artistas que se adjudicaban, por ejemplo, algún Fondart, tenían a disposición el poder exhibir y desplegar sus propuestas ahí. Y no sólo ellos y ellas podían ocupar sus instalaciones, sino también instituciones privadas como la academia de Juanita Toro o instituciones públicos privadas como la Escuela de Teatro UdeC. Lamento mucho las decisiones políticas que tomó el Gobierno Regional -que les entregaba una cantidad de recursos- y la verdad es que ellos son los que tendrán que dar las explicaciones por el caso. Sin embargo, nosotros como ministerio hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para evitar ese cierre, entregando financiamiento estable y sostenible. Creo que es una de las heridas que vamos a arrastrar desde el sector cultural hacia el futuro.

Y una herida mucho más profunda y potente, es cuartar la libertad de expresión de algunos sectores, en relación a la instalación de un Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos. Ha habido mucha polémica respecto a este proyecto, vinculada principalmente a su financiamiento, lo que me parece absurdo, ya que toda persona que trabaja en la institucionalidad pública sabe que los financiamientos no se pueden redestinar. Y el argumento que tomó el alcalde de Concepción -Héctor Muñoz- con el gobernador -Sergio Giacaman- es sin duda un argumento vacío y sin decir la verdad, porque la verdad es que no quieren un Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos. Todas las excusas administrativas que dieron, no se condicen con la realidad, y son las que hacen que finalmente el proyecto no pueda surgir.

Entonces como usted mencionó durante la semana -en el lanzamiento de la programación 2026 del Teatro Biobío- esta decisión obedeció a temas más ideológicos que de dineros y permisos…

Así es y lo más triste de todo esto es que la tradición republicana en Chile es continuar con los procesos de Estado. Entonces lo que hace por una parte, la derecha ideológicamente, es interrumpir un proceso de Estado que ya contaba con un financiamiento, que era el diseño del Museo de la Memoria, y había otro proceso de Estado en curso, que era la adjudicación del financiamiento para la construcción de la obra. Entonces nos presentamos frente a una derecha que es diferente a la derecha de Sebastián Piñera, mucho menos republicana y que pone por sobre los objetivos de Estado, y de inversión pública, los componentes ideológicos. Si vamos a detener proyectos por fines ideológicos ¿qué le queda de avance al país? Esa es mi gran pregunta.

Profundizando en el tema de Artistas del Acero, teniendo en cuenta que cuando estuvo en su mayor momento de crisis se realizó una amplia campaña para ser incluídos en la Glosa Presupuestaria del Estado, la cual finalmente la obtuvo, y se complementó con su inclusión en el programa PAOCC ¿Qué pasará con aquellos recursos?¿Qué sucederá con esa glosa?

La corporación aún existe, jurídicamente y también físicamente con su edificio. Y ahí la situación es bastante compleja, porque al ser un edificio que tuvo financiamiento público en parte de su construcción, no se puede vender, rematar o comprar, y tampoco destinar a cosas distintas que no sean del ámbito cultura artístico, entonces es un edificio que va a quedar abandonado. No hay una salida administrativa ni jurídica que permita que el edificio tenga otro uso. Incluso nosotros como ministerio hicimos las gestiones para comprar el edificio, pero no se pudo por la prohibición de venta que tiene el convenio de infraestructura, el cual se extiende por un período de 15 años.

Y en cuanto a la glosa, el Estado cuando el dinero no se puede adjudicar se redestina, eso sucede con la administración pública. Cuando no se logra adjudicar un proyecto, el dinero se redestina, vuelve al arca fiscal hasta que aparezca otro proyecto en que pueda ser utilizado. En el fondo, es la Región que pierde ese recurso, lo mismo que con el Museo de la Memoria.

En ese mismo sentido de recursos y darle dinamismo y empleabilidad al sector cultural regional. El año pasado se le traspasó desde el Ministerio de las Culturas al Gobierno Regional cerca de $1.300 millones para ser destinadas a iniciativas culturales y artísticas regionales ¿Qué sucedió finalmente con ese dinero? ¿Se rindió por parte del Gobierno Regional? ¿En qué se utilizó?

El Gobierno Regional hizo la rendición de esos $1.234.379 millones, en el sistema de Contraloría, sin embargo, lo que no se ha entregado es el informe. Una rendición financiera viene acompañada de un informe, el cual explica explícitamente dónde se gastaron esos recursos, el detalle de lo que se hizo con esos recursos. Esa información todavía no la tenemos disponible, se le pidió al Gobierno Regional, a través de los canales formales ese informe, y estamos esperando que puedan responder. Esa información, independiente que yo deje el cargo, por supuesto que va a ser pública más allá de la administración siguiente. O sea, es importante que más allá de los gobiernos de turno, los ciudadanos tengamos la capacidad de poder ver ese rendimiento de financiamiento, que es financiamiento público, y que son los impuestos de todas y todos los chilenos.

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