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Celulares en las aulas: el contrapunto entre la ley, directivos y estudiantes 

Jóvenes plantearon sus reparos a meses de la nueva regulación y destacan modelos más flexibles, como permitir utilizar los dispositivos durante recreos y espacios libres.

Por: Cecilia Bastías 29 de Septiembre 2026
Fotografía: Carolina Echagüe
Lo que debes saber

• Estudiantes del Liceo Bicentenario de Coronel cuestionan la prohibición total de celulares y plantean permitir su uso durante recreos y espacios libres.

• Jóvenes destacan el potencial educativo y comunicacional de la tecnología, aunque reconocen riesgos asociados a las redes sociales y el ciberacoso.

• La directora Marcia Cid valora la regulación, pero plantea buscar un equilibrio entre control y uso de dispositivos.

Te invitamos a leer la nota completa más abajo para conocer los detalles.

Los representantes del Centro de Estudiantes del Liceo Bicentenario de Coronel participaron en una actividad con Diario Concepción, gracias a las gestiones del SLEP Andalién Costa, para conocer cómo valoran la prohibición total de celulares en su establecimiento.

En primera instancia, cuestionaron un impedimento que no considera los distintos usos que hacen de la tecnología. “Yo creo que la ley fue planteada, primero, por personas que tuvieron una crianza distinta a la que tenemos nosotros actualmente en los liceos”, señaló Alonso Castillo, delegado de cultura.

Castillo consideró que la regulación no recoge completamente la realidad que viven actualmente los jóvenes, apuntando a una brecha generacional. Para él, la prohibición puede generar un efecto contraproducente, especialmente mientras ve compañeros que buscan utilizar sus teléfonos durante la jornada de manera oculta.

“Cambia la mentalidad del alumno, pasando a que volverás a ver tu celular en el recreo. Yo creo que la ley fue poco realista, y que era mucho mejor que, en vez de poner una ley para todos los colegios, cada uno decidiera qué hacer con el teléfono”, afirmó.

Discrepancia

La discusión sobre el uso de móviles en los establecimientos educacionales se mantiene en las comunidades escolares, y la diferencia es amplia dependiendo de a qué grupo se consulte. Diario Concepción también consultó a directivos de colegios, tres semanas posteriormente a la implementación de la nueva norma, y aseguraron que permitía mayor interacción entre el alumnado.

Sin embargo, el grupo de los estudiantes del Liceo Bicentenario de Coronel se manifestó contrario a la prohibición y destacó la experiencia interna del establecimiento del año pasado, cuando los dispositivos eran entregados al inicio de cada clase, por lo que podían ser utilizados durante los recreos y espacios libres.

Cabe mencionar que la Ley 21.801, que modifica la Ley General de Educación para prohibir y regular el uso de dispositivos móviles electrónicos de comunicación personal en establecimientos educacionales, comenzó a regir a inicios de este año escolar.

Esta ley contempla un periodo para que los colegios adecuen sus reglamentos internos y establece una evaluación de su implementación y efectos durante 2030, por lo que aún existen posibilidades de cambios.

Flexibilidad

Ignacia Lozano, estudiante de cuarto medio, también consideró que el modelo aplicado el año pasado en el liceo permitía una relación diferente con los dispositivos. Según explicó, la regulación era más flexible, ya que los estudiantes podían acceder a sus teléfonos durante los recreos.

“Sabíamos que lo teníamos, que lo iban a devolver. Entonces, no teníamos que ocuparlo escondido, que ahora se ve mucho”, explicó.

Sin embargo, la controversia no se limita al acceso al teléfono como herramienta de comunicación o entretenimiento. Para Maximiliano Flores, presidente del Centro de Estudiantes del establecimiento, la tecnología también puede tener un papel dentro del proceso educativo.

“La tecnología no hay que negarla, siempre va a estar y va a seguir avanzando a pasos gigantescos”, planteó.

Desde esa perspectiva, argumentó que los dispositivos y herramientas digitales pueden complementar la enseñanza: “No solamente para hacer guías o para hacer pruebas, sino seguir avanzando con enseñanzas particulares, personalizadas, para que cada alumno pueda aprender a su manera”, explicó.

Redes sociales

“Los adultos no ven la tecnología totalmente, que es una herramienta, no solo en aprendizaje, sino también en cultura o ciencias”, afirmó Simón Peña, tesorero del Centro de Estudiantes.

El joven reconoció que existen riesgos asociados al uso permanente de los dispositivos, particularmente por la forma en que funcionan las redes sociales, pero también cuestionó que la discusión se concentre únicamente en los efectos negativos de los teléfonos y apuntó a que hay una dimensión de la tecnología que puede ser aprovechada por los estudiantes.

También explicó que las redes sociales pueden cumplir una función de comunicación y vínculo entre los propios jóvenes. “Ahí también puedo hablar con ellos y acercarme de una forma quizás más privada o más cómoda al poder pensar en lo que escribe”, explicó Peña.

Desde el establecimiento

En tanto, la directora del Liceo Bicentenario de Coronel, Marcia Cid, explicó que el establecimiento ya cuenta con una experiencia concreta de regulación del uso de celulares. “Tuvimos una experiencia piloto antes de que saliera la ley”, recordó.

La medida implementada el año pasado establecía que los estudiantes entregaran sus teléfonos al inicio de cada clase y que pudieran recuperarlos durante los recreos y espacios libres.

Para Cid, uno de los aspectos que debe ser considerado es el impacto que tiene el control del uso de dispositivos en el tiempo efectivo de clases, ya que implica un esfuerzo adicional el solicitar los teléfonos.

“Sabemos que el celular complica el proceso de enseñanza”, expuso la directora. También hizo referencia a los resultados de PISA, el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE): “PISA nos dice, prácticamente, que los niveles de atención de nuestros estudiantes están bajando radicalmente”, señaló.

En otro aspecto, Cid recordó casos de ciberacoso (ciberbullying) relacionados con el uso de dispositivos y las interacciones digitales. “Los adolescentes no tienen el límite de esta interacción virtual”, planteó.

Por ello, considera que la discusión debe avanzar y que se puede considerar lo que dicen los estudiantes, aunque manifestó que esperar la autorregulación le parece complejo. “Hay que buscar medidas que tengan el equilibrio”, sostuvo.

En esa línea, Cid aseguró que la implementación de la regulación en el establecimiento continúa siendo un proceso en desarrollo. “El liceo lo ha implementado bien, pero podemos mejorarla”, afirmó.

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