Luego del reciente frente registrado durante Fiestas Patrias, la zona se prepara para otro evento meteorológico con hasta 200 mm proyectados entre este miércoles y sábado.
• La combinación de suelo ya saturado, una isoterma elevada y abundante vapor de agua aumenta la atención sobre caudales, anegamientos y posibles remociones en masa.
• Sectores como San Jorge, Parque Central y distintos puntos de Talcahuano mantienen vulnerabilidades tras el temporal anterior, obligando a municipios a reforzar cuadrillas, motobombas y labores de despeje.
• Obras pendientes y déficits de evacuación de aguas lluvias siguen condicionando la capacidad de respuesta en zonas críticas, donde las autoridades reconocen que las soluciones de emergencia no reemplazan la infraestructura definitiva.
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A pocos días del intenso sistema frontal que afectó al Biobío durante el fin de semana de Fiestas Patrias, un nuevo evento meteorológico se aproxima a la región, esta vez asociado al ingreso de una banda frontal y a un río atmosférico que aportará una mayor cantidad de vapor de agua al sistema.
De acuerdo con el pronóstico vigente, el sistema frontal comienza a ingresar durante la jornada de este miércoles 23, con precipitaciones que se intensificarían hacia las próximas horas y se mantendrían al menos hasta el jueves 24.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) ha advertido que el sistema podría dejar entre 40 y 50 mm en sectores de la Cordillera de la Costa y la Cordillera, entre 30 y 40 en el Litoral y la Precordillera, y entre 25 y 35 en el Valle Longitudinal. Sin embargo, la propia entidad ha señalado que los montos podrían aumentar durante la evolución del evento, con acumulados que podrían bordear los 80 a 100 mm en algunos sectores.
También se suma un aviso por probables tormentas eléctricas para las zonas de Precordillera y Cordillera del Biobío durante miércoles y jueves, ante la posibilidad de precipitaciones fuertes en cortos períodos.
Por si fuese poco, se añade una isoterma 0 °C particularmente elevada, que oscilará entre los 2.600 y 3.100 metros sobre el nivel del mar. Esto significa que parte de las precipitaciones caerá como lluvia en sectores donde habitualmente se acumula nieve, favoreciendo un aumento de los caudales.
Pero quizá el componente más llamativo del evento es el río atmosférico que acompaña al sistema. Según explicó la DMC, este transportará una importante cantidad de vapor de agua y puede reforzar las precipitaciones previstas.
Precisamente, las condiciones de partida del nuevo evento son distintas a las de una lluvia convencional. Durante el sistema frontal del fin de semana se registraron 86 milímetros en 24 horas, 40 de ellos en apenas tres horas, mientras que en lo que va de septiembre la estación de referencia ya acumula cerca de 100 milímetros.
Frente a este escenario, el seremi de Obras Públicas del Biobío, José Piña, señaló que el MOP ya se encuentra preparando el despliegue de sus equipos ante el nuevo sistema frontal, con labores preventivas a cargo de Vialidad y de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), además del monitoreo de los caudales que realizará la Dirección General de Aguas (DGA).
“Se esperan 200 milímetros de lluvia que caigan entre el día miércoles y sábado”, advirtió.
El seremi aseguró que en la cartera se encuentran muy “atentos con la administración directa de Vialidad, a fin de ejecutar un trabajo de preparación y también un trabajo de emergencia y reparación una vez que pase este evento”.
Sobre ese mismo trabajo, Piña destacó que recientemente fue adjudicado el contrato de mantención global de la Ruta de la Madera. Según explicó, “esta permitirá tener una acción más efectiva frente a cualquier evento climático y cualquier incidente que pueda tener esta ruta”.
En paralelo, detalló que se está trabajando en el despeje de alcantarillas y en la limpieza de los sumideros de la ruta, con el objetivo de evitar acumulaciones de agua que puedan afectar el tránsito. A esto se suma el despliegue de cuadrillas con turnos de emergencia.

Lluvias en Concepción / Foto: Carolina Echagüe M.
Uno de los sectores que enfrenta este nuevo evento con especial preocupación es San Jorge, en Concepción. Elia Parra, presidenta del comité vecinal, relató que las lluvias del último fin de semana dejaron 23 viviendas afectadas por barro y agua, además de dos puntos de escurrimiento desde los cerros.
“Hacia arriba de nuestra población hay unas rocas enormes. De verdad, es como una muralla de rocas que se vino y por gracia no llegó directamente a la población”, relató. En el otro extremo, agregó, “entró un aluvión mucho más fuerte que llegó a la carretera”.
Según Parra, ella recorrió las zonas altas de la población luego del evento y constató que incluso las tomas de agua quedaron tapadas por piedras. Según explicó, es un área que resulta difícil de alcanzar para realizar labores de despeje.
Mientras tanto, los vecinos continúan trabajando para recuperar el sector. Parra sostuvo que durante el domingo fueron ellos mismos quienes retiraron gran parte del barro acumulado y que recién durante la mañana de este martes el municipio envió un camión y un cargador para apoyar las labores.
“Estamos con poco tiempo y seguimos limpiando los canales, sacando la tierra, pero igual la población es grande”, señaló. A ello se suma una preocupación que todavía no ha sido resuelta, pues los vecinos habían solicitado sacos de arena para proteger las entradas de las viviendas, pero hasta el momento no habían sido entregados.
Pero las afectaciones anteriores no se limitaron a Concepción. En Hualpén, donde 215 viviendas resultaron inundadas con aguas servidas y otras 74 quedaron en riesgo severo de anegamiento, el municipio reconoce que persisten problemas estructurales.
En Parque Central, se trabaja desde 2021 en una solución definitiva mediante una planta elevadora de aguas lluvias. El proyecto debió reformularse por falta de recursos, pero, según informó el municipio, el financiamiento adicional ya fue aprobado y la primera quincena de octubre podría iniciarse una nueva licitación.
Mientras tanto, la respuesta seguirá siendo de emergencia. “Estamos realizando todas las coordinaciones y trabajos de preparación y mitigación”, señalaron desde el municipio, apuntando a la limpieza de canales y redes secundarias, entrega de sacos de arena y activación de cuadrillas con motobombas para este jueves.
En Peñuelas II, sin embargo, persiste otro problema: los dos depósitos para aguas lluvias instalados hace más de una década requieren una limpieza periódica que, según el municipio, no se ha realizado, por lo que nuevamente deberán disponer de motobombas para enfrentar eventuales anegamientos.
Hualpén cuenta además con un Plan de Emergencia Comunal que identifica 29 puntos críticos. Para el nuevo evento, aseguran, el despliegue se concentrará en aquellos sectores que mantienen vulnerabilidades ante las precipitaciones.
En Talcahuano, Boris Sáez, jefe del Departamento de Gestión del Riesgo de Desastres del municipio, explicó que en sectores como calle La Vega, Francia en población Gaete y calle Valdivia las motobombas se han transformado en una medida prácticamente permanente mientras no se construyan nuevos sistemas de evacuación.
En Valdivia, por ejemplo, el anegamiento persistirá mientras no se concrete el colector de aguas lluvias de calle Orella, asociado al proyecto de ampliación de esa vía. “El punto central es que existe un déficit de infraestructura para recoger y canalizar las aguas lluvias, no sólo de Talcahuano, sino en el Gran Concepción”, sostuvo Sáez.
Sáez agregó que el problema se vuelve especialmente complejo cuando las precipitaciones alcanzan intensidades como las del último sábado. En Talcahuano cayeron 53 mm en tres horas, equivalente a cerca de 18 milímetros por hora, una intensidad que, según dijo, supera los valores para los que fue diseñada parte de la infraestructura de aguas lluvias.
A esto se suma la influencia de la marea, que puede ralentizar la evacuación hacia el mar y favorecer anegamientos en sectores como la Zona Centro, Gaete y el macrosector Las Salinas. “Frente a montos inusuales es probable que colapsen”, advirtió.
“Lo que sí es posible es que la saturación del suelo pueda activar remociones”, afirmó. En ese contexto, desde el municipio sostienen que el Comité de Emergencia Comunal se mantiene operativo.