En el marco de la Teletón, la titular de Bienes Nacionales llamó a avanzar hacia ciudades más inclusivas.
•La ministra de Bienes Nacionales, Catalina Parot, quien vive con secuelas de polio desde pequeña, advirtió que las barreras arquitectónicas pueden impedir el ejercicio de derechos fundamentales.
•En vísperas de la Teletón, destacó el trabajo de rehabilitación física y emocional de la institución y la entrega de inmuebles para habilitar centros en distintas zonas del país.
En el marco de una nueva edición de la Teletón, que este viernes inició su tradicional jornada solidaria en Chile y que durante este sábado continuará con sus actividades, la ministra de Bienes Nacionales, Catalina Parot, abordó los desafíos que enfrenta el país en materia de inclusión y accesibilidad, desde su propia experiencia como persona con discapacidad.
La secretaria de Estado, quien vive con secuelas de poliomielitis desde pequeña, advirtió que las barreras arquitectónicas siguen limitando el ejercicio de derechos fundamentales y llamó a avanzar hacia ciudades donde todas las personas puedan desenvolverse con autonomía.
-Usted ha hablado de su experiencia personal con la discapacidad, ¿Cómo ha influido esta condición en su vida y en la manera de comprender la inclusión?
-Yo vivo con esta condición desde hace muchos años. Tuve secuelas de polio desde muy pequeña y, por lo tanto, he desarrollado toda mi vida con esta realidad. Soy abogada, casada, madre y abuela. He hecho mi vida utilizando bastones y aparatos, por lo que la discapacidad ha sido parte de mi historia desde siempre.
Creo que esa experiencia también permite comprender situaciones que muchas veces pasan inadvertidas para quienes no tienen una condición de discapacidad. Hay dificultades cotidianas que pueden parecer menores, pero que terminan condicionando la autonomía de las personas.
-Este viernes comenzó una nueva Teletón. Desde su experiencia, ¿qué importancia le atribuye al trabajo que realiza esta institución?
-La Teletón desarrolla un trabajo extraordinario. No solamente ayuda a los niños en su rehabilitación física, sino que también cumple una función emocional muy importante. Allí se sienten queridos, acompañados y reconocen que son personas valiosas para la sociedad.
También existe un trabajo fundamental con las familias. He visitado sus centros en distintas oportunidades y he visto cómo las madres se involucran en la rehabilitación de sus hijos. Además, hay espacios de contención para los padres, que enfrentan un proceso que los acompaña durante gran parte de la vida de sus niños.
-Desde el Ministerio de Bienes Nacionales, ¿cómo se ha contribuido al desarrollo de esta red de centros de rehabilitación?
-Desde el ministerio hemos participado, al igual que otras autoridades y gobiernos, comprendiendo la importancia de esta labor y entregando inmuebles para que puedan funcionar centros de la Teletón a lo largo del país.
Ahora tenemos contemplada una entrega en Valparaíso y esperamos concretar otra en Castro, que permitiría contar con el primer centro de estas características en Chiloé. Es una contribución que busca facilitar la presencia de estos espacios en distintos territorios.
También hay que reconocer el esfuerzo de Don Francisco, quien ha liderado esta iniciativa, y de los miles de chilenos que cada año colaboran para que pueda continuar.
-¿Cuáles considera que son las principales brechas que todavía enfrenta Chile en materia de inclusión y accesibilidad?
Creo que todavía existen muchas brechas físicas y arquitectónicas. A veces, quienes no tienen una discapacidad no alcanzan a dimensionar lo que significa encontrarse con una escalera, una rampa mal construida o la ausencia de un acceso adecuado.
Para una persona con discapacidad, esas situaciones pueden significar dejar de ejercer derechos fundamentales. No se trata solamente de una dificultad para desplazarse, sino de no poder acceder a determinados espacios o realizar actividades que otras personas hacen con normalidad.
Se ha avanzado en Chile y existen municipios que han desarrollado experiencias importantes en accesibilidad, pero todavía queda mucho por hacer.
–Usted impulsó iniciativas de playas accesibles durante su anterior gestión. ¿Por qué considera importante avanzar en este tipo de espacios?
-Durante mi primer período trabajamos en la implementación de playas accesibles, porque las personas con discapacidad también tienen derecho a disfrutar del mar y de nuestra costa, que supera los cuatro mil kilómetros.
Antes no existían suficientes condiciones para que alguien con discapacidad pudiera, por sí mismo, acercarse al agua, nadar o simplemente sentir las olas en su cuerpo. Son experiencias que parecen naturales para muchas personas, pero que pueden resultar inaccesibles cuando no existe infraestructura adecuada.
Por eso, llamo a ser empáticos, a ponerse en el lugar del otro y a comprender que la inclusión no es solamente una tarea de quienes tienen una discapacidad. Es una responsabilidad de toda la sociedad.