A través del Plan Familia Preparada, talleres de microzonificación y el curso CERT, el organismo busca dotar de herramientas prácticas a la población frente a catástrofes.
• Senapred impulsa programas como Familia Preparada, microzonificación y CERT para fortalecer la preparación comunitaria ante emergencias.
• En personas mayores persisten brechas tecnológicas y de movilidad, por lo que el apoyo territorial y los avisos puerta a puerta son clave.
• Senama y Senapred promueven capacitaciones, mientras persisten dificultades de acceso a zonas seguras ante tsunamis.
Por Constanza Valdés
En una zona como la Región del Biobío, que convive con el riesgo permanente de sismos, tsunamis e incendios forestales, el Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) choca con la falta de familiaridad tecnológica de las personas mayores, evidenciando que proteger a la tercera edad exige mucho más que un mensaje de texto.
Cuando ocurre una catástrofe, una de las primeras reacciones está a cargo del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), organismo que emite el mensaje SAE. Sin embargo, estas alertas sonoras y de texto que llegan a los dispositivos móviles pueden resultar ajenas y hasta paralizantes para quienes no saben utilizar la tecnología.
A esta vulnerabilidad propia de la zona se suma la sensación de desprotección ante el retraso de los avisos oficiales, ya que en ocasiones, dado el caos de la situación, las alertas pueden demorar en llegar. Así lo explicó Alexandra Acuña, presidenta de la junta de vecinos de la población Ríos de Chile, en Penco, comunidad afectada por los incendios forestales de enero: “Mandé un mensaje de audio a nuestro grupo alrededor de las 12:10 de la noche para decirles que tenían que evacuar de inmediato, que no esperaran la alerta SAE. La alerta oficial llegó a Ríos de Chile recién alrededor de las 2 de la mañana”.
Frente a este tipo de situaciones, Margarita Friz, jefa del Departamento de Gestión de Emergencias de Senapred en el Biobío, comentó que los mensajes SAE se elaboran con un lenguaje breve y directo, orientado a una acción concreta, evitando tecnicismos para facilitar su comprensión.
Asimismo, la funcionaria recalcó que “el SAE debe entenderse como una herramienta que complementa otros mecanismos de información, coordinación y evacuación que pueden implementarse territorialmente de acuerdo con las características de cada emergencia”.
Friz explicó que el aviso tecnológico debe ir acompañado de acciones en terreno ejecutadas por municipios y organismos de respuesta, tales como patrullajes, perifoneo o el tradicional aviso “puerta a puerta”.
En medio de la urgencia, esta red de apoyo humano fue fundamental en la población Ríos de Chile. Según detalló la dirigente vecinal, “a viva voz y golpeando puertas trataban de avisarse unos a otros. Creo que hubo pocas muertes para cómo vivíamos en Ríos de Chile y para cómo se ejecutó la evacuación”.
Para reducir estas brechas, las instituciones despliegan diversas estrategias preventivas. El Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) actúa articulando el sector público y privado, gestionando capacitaciones para organizaciones, clubes de adulto mayor y funcionarios de Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (Eleam), en la medida que estos lo soliciten.
Por su parte, en Senapred disponen de material didáctico físico y ejecutan programas de formación continua como el Plan Familia Preparada, talleres de Microzonificación de Riesgos y Recursos y el curso de Equipos Comunitarios de Respuesta a Emergencias (CERT). Si bien no están dirigidos a un rango etario exclusivo, en la práctica registran una alta participación de personas mayores, lo que permite adaptar las dinámicas a sus necesidades.
Sin embargo, cuando el entorno no permite una evacuación exitosa, estar informado no garantiza la seguridad de la población. Durante los simulacros realizados en la Región del Biobío, Senapred ha detectado una deficiencia estructural: “Desde la perspectiva de las personas con movilidad reducida, una de las principales brechas se asocia al acceso y desplazamiento hacia las zonas de seguridad, principalmente por riesgo de tsunami”, concluyó Friz.