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1.200 personas contempla plan de evacuación de Hualqui en caso de desborde del Río Biobío

La Municipalidad monitorea los sectores ribereños y alista programa de movilización, de ser necesario, frente al vertimiento controlado de aguas desde la Hidroeléctrica Ralco.

Por: Diario Concepción 05 de Agosto 2026
Fotografía: Diario Concepción | Isidoro Valenzuela

Por Nelson Ojeda y Matías del Río

En medio de las precipitaciones y el aumento en los cauces, la preocupación se instaló en Hualqui ante un eventual desborde del río Biobío producto de las maniobras de apertura de compuertas de vertimiento controladas en la Central Hidroeléctrica Ralco, en el Alto Biobío.

La atención se ha concentrado en las localidades ribereñas de la comuna, como República de Hualqui.

Flor Correa, vecina del sector, ha tomado medidas preventivas. Lo primero fue mover muebles del interior de su casa a espacios en altura. Mesas, literas y otros enseres quedaron sobre nivel ante la posibilidad de que el agua del río ingrese a su vivienda.

“Hace 10 años, cuando me vine a vivir a este lugar, el río era turístico y eso era bueno para mi negocio de empanadas”, contó.

“A veces me rindo pensando en que se moje la vivienda si es que tiene que pasar”, agregó Flor a un costado de los andamios que armó en su hogar para dejar sobre ellos una serie de colchones.

La situación es monitoreada por la Municipalidad. El alcalde, Ricardo Fuentes, explicó que dentro de los planes de emergencia se considera la evacuación de la población en caso de que sea necesario si es que se concretara un evento de desborde.

En esta oportunidad, considerando que la apertura en la central se concretó en horas de la madrugada de este miércoles, el jefe comunal manifestó que se necesitan certezas para la respectiva planificación.

“Hemos estado preparando lo que significan las posibles emergencias durante todo el año”, agregó, ejemplificando con los trabajos de limpieza de ríos y canales.

“Estamos monitoreando el Biobío con la apertura de la represa para que, si es necesario evacuar a los vecinos, se haga de la mejor manera. Aproximadamente 1.200 personas se podrían ver afectadas en el sector ribereño”, enfatizó Fuentes.

Óscar Sandoval, director de Seguridad Pública, detalló que existe un despliegue de equipos “por la Alerta Amarilla ante la apertura del embalse Ralco. No hemos tenido reportes de problemas, hasta el momento, de vecinos que vivan junto al río Biobío”.

Vale recordar que según Enel, propietaria de la Central de apertura corresponde a “una gestión preventiva y temprana en la operación del embalse, contribuyendo a reducir en parte el impacto que este evento climático podría ocasionar en el aumento del caudal del Río Biobío”.

Lluvias

Luego de semanas de intensas precipitaciones, la acumulación de agua ha llegado a cifras que podrían, incluso, revertir el escenario de sequía estructural que ha golpeado a la región por casi 18 años consecutivos.

A principios de julio, antes del inicio del sistema frontal, la comparativa histórica de los últimos 30 años presentaba un déficit de lluvia de entre un 55% y un 58%.

Actualmente, este número se ha reducido a un rango de entre un 20% y un 22%. Inclusive, se proyecta que la región podría acercar este déficit a cero o consolidar un superávit. Así lo confirmó Matías Mendoza, director regional de la Dirección General de Aguas (DGA).

En la comparativa anual contra el año anterior, este escenario ya es positivo: a poco más de un mes y medio de invierno, la región tiene un superávit promedio del 12%. Sumado a lo anterior, otro factor que ayudará a mantener niveles de agua favorables para el sector productivo y la salud ecosistémica en la temporada estival es el aporte nival.

Según explica Mendoza, la estación de medición de Alto Mallines registra entre 85 y 86 centímetros de nieve caída, una diferencia abismal comparada con la cifra del año pasado, donde a la misma fecha se había registrado tan solo 1 centímetro. Esta acumulación se traduce en aproximadamente 200 milímetros de agua extra disponible para el verano.

Embalses y cauces vitales

Una preocupación constante de las poblaciones ribereñas es la crecida del caudal producto de las precipitaciones en la zona del Alto Biobío. No obstante, el embalse Ralco cuenta con una característica que resulta sumamente positiva para asegurar el riego y la generación eléctrica durante el periodo de estiaje, ya que es el único a nivel regional que posee capacidad de regulación.

De hecho, según detalla la autoridad regional, el embalse pasó de estar al 40% de su capacidad a estar cerca del 100%, alcanzando alrededor de 1 mil 120 millones de metros cúbicos de agua almacenada.

Sumado a lo anterior, el sistema del río Laja, una de las subcuencas más importantes del río Biobío, también cuenta con niveles de reserva superiores. El lago Laja, que alimenta esta arteria principal, experimentó un aumento aproximado del 27% al 28%, pasando de 890 millones a 1 mil 130 millones de metros cúbicos de agua. Esta recarga profunda beneficia directamente el suministro hídrico para riego en comunas clave como Los Ángeles, Cabrero y Tucapel.

El fenómeno del “Súper Niño”

Todo este escenario de lluvias y recuperación hídrica es impulsado por la inestable condición meteorológica denominada “Súper Niño”.

Se espera que, producto de la posibilidad latente que trae este fenómeno, las caídas de agua en forma de lluvias primaverales se extiendan durante agosto, septiembre y octubre. Esto, si bien exige mantener las precauciones de seguridad ante emergencias, resulta fundamental para aliviar sustancialmente el estrés hídrico de la zona y otorgar una ventana de estabilidad ecosistémica y agrícola para el próximo año.

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