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Teselado: el patrón repetitivo que resiste en los muros de Concepción

La limpieza del mosaico que se encuentra junto a la sede del Colegio Médico ha sido uno de los últimos hitos en torno a esta técnica que data de la época del 50’.

Por: Diario Concepción 04 de Junio 2026
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Mariana Arroyo C.

Tras la conmemoración del Día del Patrimonio el pasado 30 y 31 de mayo un hecho particular en Concepción se viralizó rápidamente por redes sociales: Un grupo de estudiantes acudió a limpiar minuciosamente las teselas características del edificio perteneciente al Colegio Médico, ubicado en Cochrane con Diagonal Pedro Aguirre Cerda.

Los estudiantes pertenecientes a la carrera de arquitectura de la Universidad del Desarrollo (UDD), junto a la arquitecta y docente a cargo, Fabiola Faundez fueron los protagonistas de la iniciativa que causó revuelo en las plataformas.

Un patrón repetitivo

El teselado se refiere a un patrón repetitivo de formas geométricas tanto regulares como irregulares que se encajan entre sí de modo que no queda ningún espacio o hueco que los separe. Se trata de embaldosar una superficie con las figuras anteriormente mencionadas.

La historia de este mural data del año 1962 cuando los arquitectos Maco Gutiérrez y Alejandro Rodríguez aplicaron esta técnica que estaba en boga desde los años 50. En ese contexto, los proyectos de arquitectos como los anteriormente mencionados, como también Vicente Bruna, Iván Godoy y Osvaldo Cáceres llegaron con una idea moderna de arquitectura llamativa y colorida por aquella época, revolucionando así la vista urbana en los rincones penquistas, según información de Historia Arquitectónica de Concepción.

La arquitecta, que inició el proyecto de conservación y limpieza de estos mosaicos, Fabiola Faundez, declaró que “había trabajado antes en algunas actividades relacionadas con extensión con algunos estudiantes y el director de escuela en el fondo me apoyó y me impulsó a poder gestionar esta labor junto a un grupo de estudiantes para el Día de los Patrimonios”.

En cuanto a lo que se trata la historia del teselado en Chile, es una arquitectura “post terremoto”, como mencionó la profesional, haciendo referencia al cataclismo más grande de la historia ocurrido en Valdivia el año 1960. Entonces, “estos revestimientos llegan a través del Estado”, aseguró.

Asimismo, el objetivo de esta técnica era “realzar y poder mejorar la habitabilidad de las nuevas viviendas. En principio se usaban como revestimientos interiores, en cocinas, baños, y en algún momento estos arquitectos jóvenes que llegan con una influencia más contemporáneas empiezan a utilizarlos también en sus fachadas como una manera de traer más color a esta ciudad gris”.

Y es que no sólo la docente se dedica a la conservación de revestimientos antiguos en Concepción, sino que además existe un grupo de especialistas que se dedican a registrar teselas en la ciudad penquista. De esa forma, la arquitecta señaló que “hay muchos registros que han hecho algunos colegas”.

En este caso, se refirió a “Teselapedia”, un perfil de instagram creado por una serie de profesionales como Alexander Bustos, Luis Darmendrail, Verona Loyola y Cristian Tapia, quienes hacen hincapié en que la cuenta corresponde a “un archivo visual que busca difundir el mosaico vítreo y cerámico”.

De esa forma, la particularidad de estas obras en Concepción son su atractivo visual colorido que resalta en una ciudad cuya mayoría de edificaciones son modernas y de colores neutrales.

Así, nace la interrogante de por qué las teselas se dejaron de fabricar, a lo que Faundez respondió que se debe a “porque llegaron todos los porcelanatos chinos. Y como eran más baratos (…) Existió una empresa: Irmir, muy conocida en Santiago, que fue la que inició esto, y después Fanaloza, un poco le copia Irmir para poder traerlas a Concepción”.

“Después con todo el ingreso del porcelanato chino, estas piezas empezaron a tener bajas en sus ventas, porque había muchas más posibilidades de adquirir otros productos a mejor precio. Ahí se puso un poco en juego esta delicadeza, porque finalmente cada uno de estos murales son un mosaico, por eso nosotros llamamos tesela”, explicó la especialista.

Respecto al mural restaurado en pleno centro de Concepción, Faundez acentuó que existen distintos tipos de teselados, y este es específicamente un cerámico esmaltado.

Por otra parte, Pablo Quezada, estudiante de segundo año de la misma carrera y quien participó de la actividad de limpieza del mural, expresó su pasión por la restauración y el patrimonio penquista. “Fue una experiencia súper grata la verdad, yo me inscribí con amigos para ir y hacer algo en el Día del Patrimonio más que nada. Pero estar y poder dar tu granito de arena para el patrimonio y también para entender cómo funciona todo esto”.

De esa misma forma, valoró el patrimonio existente en la ciudad, pues “el valor que tiene eso en Concepción, que no se ve mucho, por eso yo encuentro super importante celebrar y conmemorar el Día del Patrimonio. Eso me llamó mucho la atención, estar ahí y al final hacer algo con mis manos para ayudar a Concepción”.

Además, el estudiante universitario subrayó la importancia de este tipo de instancias para su formación profesional. “Cualquier actividad que uno vaya, le suma. Sobre todo para mi carrera que es arquitectura, lo va a nutrir de alguna forma, incluso como persona”.

Pero para Pablo esto va más allá de lo académico, pues “va más por pasión a la carrera y por buscar tener un Conce más limpio y más bonito al final (…) Encuentro que el Día del Patrimonio pone en valor eso, el poder apreciar de una forma mucho más cercana al patrimonio que tenemos en Concepción que es súper extenso. No es necesario estar en ciudades súper grandes o en países con harta historia para estar orgulloso de una cultura. Nosotros tenemos una cultura super linda y ponerla en valor, aportar su granito de arena, entenderla, estudiarla, apreciarla y sobre todo cuidarla es lo más importante”.

No obstante, analizó la realidad de hoy en día desde una perspectiva arquitectónica, de modo que se observa el patrimonio ajeno dejando de lado la riqueza patrimonial propia como país, pues “actualmente se ha perdido esa cultura de apreciar lo que tenemos. Encuentro que lo más importante es poder ayudarnos entre todos”.

De igual modo, esa mirada profunda y pasión por la arquitectura y el patrimonio hizo que el estudiante observe con pasión las construcciones penquistas que han trascendido durante los años. “Hay diferentes épocas de la arquitectura moderna que se puede ver en la UdeC, en tribunales, en el centro…De verdad caminar por Concepción es como una mezcla de edificios, fachadas. Uno no lo ve cuando uno está caminando, está con sus cosas, pero cuando ya va como afinando el ojo llega un punto donde está notando que tiene un coste súper rico en fachada y arquitectura”.

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