Miles de hogares viven la suspensión programada del suministro, asociada a obras en la matriz del corredor de transporte público Colón.
Para esta tarde – 15.00 horas- está programado el fin del corte de agua potable en Talcahuano, el que afecta a 12.060 clientes, equivalentes a cerca de 40 mil personas, en sectores como Brisas del Sol, Denavi Sur, Santa Leonor y Esmeralda–Medio Camino.
La interrupción, por cerca de 29 horas, está asociada a las obras del Eje Colón y se vive como una jornada de ajustes cotidianos en barrios directamente vinculados a la intervención.
El corte comenzó a las 10:00 horas del jueves y responde a trabajos obligatorios en el marco del proyecto Construcción Corredor de Transporte Público Colón, en el tramo comprendido entre el Puente Perales y la Avenida Las Golondrinas. Se trata de una suspensión planificada del suministro, informada con antelación, y que se inserta en una fase clave de una obra destinada a modernizar uno de los principales ejes viales de la comuna.
La Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) informó que se encuentra fiscalizando el desarrollo de la interrupción, tanto en la ejecución de las faenas como en el cumplimiento de los plazos comprometidos. Desde el organismo se indicó que la intervención es necesaria para permitir la continuidad del proyecto vial y que la supervisión se mantendrá activa durante todo el periodo de suspensión y en la posterior reposición del servicio.
Como parte de las medidas de mitigación, la SISS informó y fiscalizó el despliegue de 42 puntos de abastecimiento de agua potable, además del apoyo permanente de camiones aljibe. Estos puntos fueron distribuidos en los sectores afectados y verificados en terreno para asegurar condiciones sanitarias adecuadas, en coordinación con la Municipalidad de Talcahuano, que mantiene equipos municipales recorriendo los barrios durante la jornada.
En torno al número de puntos de abastecimiento, la jornada también dejó distintas cifras según el momento y la fuente. En los anuncios iniciales, la sanitaria Essbio informó un despliegue base de 35 estanques, cifra que luego fue ampliándose durante la instalación en terreno, con mapas que mostraron entre 47 y 48 puntos operativos en distintos barrios. Finalmente, la SISS consolidó el operativo en 42 puntos, número que corresponde al catastro fiscalizado y validado sanitariamente, considerando aquellos con operación efectiva y recarga permanente durante el corte.
En Medio Camino, uno de los sectores más cercanos a las obras, Abdón Contreras, vecino del sector, relató que durante las primeras horas de la jornada el suministro aún se mantenía en su domicilio. “Cuando salí, cerca de las 10 de la mañana, todavía había agua. No sé si ahora ya se habrá cortado”, comentó. Agregó que el aviso fue oportuno, tanto por folletería como por comunicación telefónica, y llamó a la paciencia frente a una obra de gran escala.
Más cerca del frente de faenas, una vecina y locataria del sector explicó que el corte obligó a ajustar la rutina de su pequeño negocio. “Ha sido fuerte, porque son muchas horas sin agua, así que estamos juntando agua nomás. Tuvimos problemas con la máquina de helados, porque sin agua no se puede lavar nada, pero uno espera que sea para algo mejor”, señaló, dando cuenta de un impacto acotado pero concreto en el comercio local.
Desde Santa Leonor, otra vecina destacó que la información previa permitió prepararse con antelación. “Avisaron casa por casa con folletos y también salió por la televisión, así que alcanzamos a juntar agua”, relató. Pese a ello, reconoció un cansancio acumulado tras años de intervención en el sector y expresó la expectativa de que el proyecto pueda concluir durante este año.
En lo técnico, el corte permite ejecutar el recambio de una conducción principal de agua potable de 630 milímetros, reemplazando la antigua matriz de acero por ductos de HDPE, material de mayor resistencia sísmica, además de profundizar la cañería. Se trata de una obra habilitante que elimina interferencias con trabajos de pavimentación, drenaje y telecomunicaciones, y que resulta clave para avanzar hacia el cierre del corredor.
La directora regional del Serviu, María Luz Gajardo, explicó que el corte responde a un trabajo coordinado con la sanitaria. “Esto nos permite destrabar obras clave, como los sistemas de aguas lluvias y el traslado de redes, y avanzar en la recta final del proyecto”, señaló, destacando la magnitud de una intervención que supera los $20 mil millones y que registra un avance cercano al 56 %.
Las obras del Eje Colón arrastran una extensa cronología. Tras la quiebra de la constructora original, el proyecto fue re-licitado y retomado, con avances progresivos durante 2025 y una fase de cierre proyectada para 2026. Desde Serviu se ha planteado como objetivo reducir de manera significativa el impacto de las faenas durante el año, aunque la entrega total del corredor se mantiene sujeta a hitos por etapa.
Mientras el corte continúa en desarrollo y se espera la reposición del servicio durante la tarde de hoy, la jornada ha transcurrido entre preparativos previos, abastecimiento alternativo y seguimiento en terreno. Para los vecinos, el foco está en que esta pausa programada se traduzca en una mejora definitiva del entorno urbano y en el cierre de una obra largamente esperada.