Más de 150 personas ya se han formado como Respondedores en Primeros Auxilios Psicológicos en la región del Biobío.
Además de los daños materiales y ecológicos que pueden generar los incendios forestales, estos pueden ocasionar desequilibrios emocionales. Es por ello que la Autoridad Sanitaria ha puesto énfasis en el cuidado de la salud mental de las personas, difundiendo a través de sus redes sociales medidas de respuesta para quienes son víctimas de este tipo de catástrofes, con el fin de prevenir y educar a la ciudadanía en caso de que durante el verano se produzcan este tipo de siniestros.
“Quienes se ven afectados directamente, por un incendio forestal pueden padecer depresión, ansiedad o estrés post traumático, por lo que es muy importante que las personas estén atentas a los signos de alerta esperables, con el fin de manejarlos a través de estrategias de autocuidado o mediante redes de apoyo, tales como recintos asistenciales o comunicándose con el Fono Salud Responde 600 360 7777 o con el *4141”, explicó la Seremi (s) de Salud, Javiera Ceballos Aedo.
Entre los signos de alerta se destacan falta de apetito, insomnio, ansiedad y/o miedo. En menores de edad se encuentran; dolor de estómago, vómitos, llantos sin motivo, pesadillas e irritabilidad. En el caso de presentar señales de alarma como temblores, dificultad para comunicarse, sensación de debilidad permanente o ideas de autolesiones, es fundamental pedir ayuda especializada directamente en un recinto asistencial o a través de los canales oficiales de la SEREMI de Salud o del MINSAL.
Algunas estrategias de autocuidado dicen relación con buscar compañía, hablar de lo sucedido y desarrollar actividades que les permitan sentirse bien, útiles y solidarios. Si los afectados son familiares o amigos, es importante estrechar los vínculos, comprender y aceptar sus emociones, así como evitar comparaciones respecto a los daños sufridos.
El programa de Salud Mental de la SEREMI de Salud del Biobío, ejecuta una estrategia de salud mental, a la fecha se han formado a 153 personas de la comunidad, profesionales y equipos de salud como Respondedores en Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) con el fin de dar apoyo inmediato en crisis, ofrecer contención, calma y conexión, a través de la escucha activa y la derivación profesional, especialmente en emergencias, desastres o situaciones de gran estrés.
“Como sector salud hemos fortalecido nuestra capacidad de respuesta frente a emergencias como los incendios forestales, a través de la formación de personas en Primeros Auxilios Psicológicos. En la región ya contamos con más de 150 personas capacitadas, que hoy cumplen un rol clave de apoyo y contención en comunidades expuestas a situaciones altamente estresantes. Esta estrategia permite entregar ayuda oportuna desde el territorio, por personas con formación adecuada, aunque no necesariamente profesionales de la salud mental”, señaló la Autoridad Sanitaria.
Además, durante el 2025, otras 29 personas se capacitaron como Formadores de Respondedores de Primera Ayuda Psicológica, los cuales debiesen hacer réplicas y formar a otras personas durante el presente año.